Édgar Emilio Camperos Calderón, de 60 años, aprovechaba su condición de abuelastro para, presuntamente, abusar de dos menores de edad.
Los hechos se remontan al año 2024 y se habrían extendido hasta febrero de este año, cuando las víctimas, en medio de su inocencia, decidieron enfrentar el miedo y contarle a su madre lo que estaba ocurriendo en la vivienda de su abuela, ubicada en el barrio Bajo Pamplonita, en Cúcuta.
Impactada por el testimonio de sus hijas, la mujer no dudó en acudir a las instalaciones de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) de la Policía Metropolitana de Cúcuta para denunciar el caso y solicitar que se tomaran las medidas necesarias para capturar al presunto responsable.
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A partir de ese momento, se puso en marcha una investigación que, en cuestión de semanas, permitió recopilar evidencia clave. Las autoridades iniciaron el proceso a finales de febrero y, durante los primeros días de marzo, ya contaban con elementos suficientes para sustentar la denuncia.
Como parte del trabajo investigativo, los uniformados recopilaron los testimonios de las menores, realizaron inspecciones en la vivienda donde habrían ocurrido los hechos, llevaron a cabo entrevistas en el vecindario y lograron la plena identificación del señalado.
Los resultados de la investigación revelaron que el hombre aprovechaba los momentos en que la abuela de las niñas salía de la casa para realizar diligencias o hacer compras en la tienda. En esos lapsos, según lo denunciado, cometía los abusos sin que nadie interviniera.
Al parecer, en la sala de la vivienda, el abuelastro ubicaba a las dos niñas y las sometía a tocamientos indebidos por encima de la ropa. Además, se conoció que también las obligaba a ver sus partes íntimas e incluso las espiaba cuando se bañaban.
Las víctimas relataron que, cada vez que intentaban resistirse o amenazaban con contar lo sucedido, el hombre les advertía que, si hablaban, las golpearía en la cara. Esta situación, de acuerdo con la denuncia, se repitió casi a diario durante más de un año, hasta el 20 de febrero de 2025.
Con la información recolectada y el material probatorio suficiente, los investigadores presentaron el caso ante un juez, quien, tras analizar las pruebas, emitió una orden de captura contra Édgar Emilio Camperos Calderón.
Fue así como el pasado 21 de marzo, el Juzgado Octavo Penal Municipal con Función de Control de Garantías ordenó la detención del señalado por el delito de acto sexual con menor de catorce años en concurso homogéneo sucesivo.
Ese mismo día, en un operativo coordinado, agentes de la Sijín se desplazaron hasta la avenida 7, entre calles 4 y 5 del barrio Bajo Pamplonita, donde ubicaron al sospechoso. La captura se materializó a las 9:49 de la mañana, momento en el que el hombre fue notificado de los cargos en su contra y trasladado de inmediato a la Fiscalía.
Durante las audiencias preliminares, el juez de control de garantías analizó el material probatorio y determinó que había suficientes elementos para dictarle medida de aseguramiento en centro carcelario y penitenciario, evitando así que pudiera evadir la justicia o interferir en el proceso.
Además, se conoció que Camperos Calderón tenía antecedentes judiciales por otros delitos, entre ellos tráfico de estupefacientes y defraudación de fluidos.
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