Los momentos finales de Edwin Mheyer Vergel Colmenares estuvieron marcados por la adrenalina y la alta tensión. Mientras se movilizaba en su motocicleta, era perseguido, no por haber cometido un crimen, sino para ser víctima de uno.
Por motivos que aún son materia de investigación, este hombre de 31 años era el objetivo de dos criminales que se movilizaban en otra motocicleta y que no descansaron hasta acabar con su vida. Sin embargo, una decisión de la víctima habría facilitado el accionar de sus atacantes.
Edwin quedó a merced de los asesinos cuando fue alcanzado en el sector El 40, en la entrada a la vereda Puerto Lleras, en el corregimiento Buena Esperanza, zona rural de Cúcuta.
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No debió bajarse de la moto
Esta violenta situación ocurrió a lo largo de la vía que conecta a Cúcuta con Puerto Santander. Los hechos se registraron en la tarde del pasado jueves, 19 de marzo, entre las 2:00 y las 4:00 p.m.
En algún punto de la carretera, en el tramo que conduce hacia Cúcuta, inició la persecución en motocicleta. Esta se prolongó durante varios minutos hasta llegar a Puerto Lleras. Allí, en un sector urbano, Edwin decidió bajarse de su moto para intentar escapar corriendo entre las viviendas.
Pero fue lo último que hizo. Al descender e iniciar la huida, los criminales lo alcanzaron rápidamente y le dispararon a quemarropa, provocando que cayera al asfalto.
Quedó tendido bocabajo, mientras de sus heridas brotaba un extenso charco de sangre que se deslizaba por la inclinada calle. Entre tanto, los responsables escaparon con rumbo desconocido.
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Tras los disparos y el rugir del motor, decenas de vecinos salieron a ver lo ocurrido. Encontraron el cuerpo de Edwin, vestido con ropa negra y zapatos blancos, quien murió en el lugar.
Los residentes dieron aviso a las autoridades y cubrieron el cadáver con una sábana blanca. Sin embargo, por condiciones de seguridad, la Policía no pudo ingresar de inmediato al sitio, por lo que coordinó el levantamiento con una funeraria. Horas después, una carroza fúnebre llegó para realizar el traslado.
El cuerpo fue llevado a Medicina Legal en Cúcuta, donde se efectuó la inspección técnica y se confirmó la identidad de la víctima. Desde la capital nortesantandereana avanzan las investigaciones para esclarecer los móviles de este crimen.
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