

No debería ser un día ni un mes ni un año, sino una costumbre, la de no incurrir en exclusiones ni sexismo ni en violencia de género o de cualquiera otra naturaleza contra la mujer, tanto en Colombia como en el mundo.
La humanidad debería entender que la equidad es la opción para que todos sin distingos tengan las mismas oportunidades y no haya discriminación o diferenciación en muchas actividades de la cotidianidad ni menospreciarlas, también, por razones de género.
Como si fuera poco, este año marca el 30 aniversario de la Declaración de Beijing, un documento clave en el avance de la igualdad de género que ha conseguido mucho desde su adopción en campos como la protección jurídica, el acceso a servicios, la participación de las mujeres y los cambios en normas sociales, ideas y estereotipos enquistados en el pasado.
Es de resaltar, como lo ha dicho la ONU, que para el 89 por ciento de los gobiernos poner fin a la violencia contra las mujeres se ha convertido en una prioridad.
Pero todo no es color de rosa, puesto que pese a los importantes avances que se han logrado, en 2024 casi una cuarta parte de los gobiernos de todo el mundo informaron de un retroceso en los derechos de las mujeres, como lo reportó ONU Mujeres.
En el análisis se pone de manifiesto que los derechos de las mujeres y niñas se enfrentan a un escenario sin precedentes de amenazas cada vez mayores. Desde niveles más altos de discriminación hasta protecciones jurídicas más débiles, y un menor financiamiento para los programas y las instituciones que apoyan y protegen a las mujeres.
“La igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres se enfrentan a desafíos complejos, pero nos mantenemos firmes y avanzamos con ambición y determinación. Las mujeres y niñas están exigiendo un cambio, y no merecen menos”, afirmó Sima Bahous, directora ejecutiva de ONU Mujeres.
Luego de hacer el reconocimiento de esa crítica realidad a la que no escapan ni Colombia ni tampoco Cúcuta, para este año la Naciones Unidas lanzó el lema que habla que “para TODAS las mujeres y niñas: Derechos. Igualdad. Empoderamiento”.
Se trata de reivindicar la igualdad de derechos, el poder y las oportunidades para todas, en el que no se deje a nadie atrás.
La ONU les da a las mujeres un papel protagónico cuando plantea que el empoderamiento de la próxima generación es el núcleo de esta idea, ya que la juventud, en especial las jóvenes y las niñas adolescentes, serán quienes estén a la vanguardia de cambios duraderos en el futuro.
Datos llamativos de la misma ONU nos muestran que esa labor sigue siendo titánica y urgente de llevar a buen puerto, porque por ejemplo el 10% de las mujeres y niñas en el mundo están en pobreza extrema, mientras que otras 736 millones han sido víctimas de la violencia física o sexual, aparte de que como consecuencia un agravamiento de las condiciones climáticas, unas 158 millones de mujeres podrían verse arrastradas a la pobreza de aquí a 2050.
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