Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Editorial
El riesgoso rugir de las caravanas motorizadas
¿Han visto ustedes a esos motorizados que aunque van acompañados de mujeres levantan la moto y la conducen en la llanta trasera?
Authored by
Image
La opinión
La Opinión
Sábado, 1 de Noviembre de 2025

Caravanas de motociclistas que circulan como alma que lleva el diablo, es hoy por hoy otro de los problemas que afecta a la sociedad colombiana.

En esta oportunidad volvieron a hacerse notorias con ocasión del Halloween, aunque siempre andan por ahí con sus piques los fines de semana o cuando los organizadores decidan lanzarse a las calles a hacer peligrosas piruetas.

Lastimosamente la desgracia va ligada a las desordenadas, veloces y rugientes cuadrillas de moteros. Ahí tenemos lo sucedido en Cúcuta  donde ocurrió una trágica muerte mientras transitaban sin control e incluso hasta se robaron una moto.

Esos grupos de motociclistas son el dolor de cabeza en muchas ciudades de Colombia al representar graves inconvenientes para la seguridad vial y el orden público. 
Al consultar los medios de comunicación se advierte que este mal recorre las calles bogotanas, caleñas, bumanguesas, medellinenses, en las que  se repiten las mismas escenas que suceden en el área metropolitana de Cúcuta.

Ese desbordamiento que equivale a un reto a la autoridad, la falta absoluta de cultura ciudadana y un evidente desprecio por la vida al violentar todas las normas de tránsito y lanzarse a hacer movimientos extraños con las motos, requiere respuestas contundentes desde las administraciones locales.

Desde el punto de vista de la movilidad las caravanas o piques terminan por afectarla puesto que al tomarse las calles y avenidas interrumpen el libre tránsito de los automovilistas, de otros motociclistas y del transporte urbano. Y en cuanto a la seguridad, no es ningún secreto que detrás de esas prácticas y del caos que generan actúa a sus anchas la delincuencia.  

Aquí deben mezclarse las acciones de control, prevención, aplicación del Código de Tránsito y las acciones policiales y judiciales a que haya lugar para contrarrestar toda la cantidad de situaciones de peligro que surgen de esas veloces prácticas desaforadas.

Multas sin derecho a ningún descuento en un pique mal hecho el cementerio o el hospital son las siguientes estaciones a visitar. Inmovilización del vehículo y no sería descabellado empezar a considerar una suspensión de la licencia de conducción por las atrevidas e irresponsables actuaciones de esa clase de motociclistas.  

¿Han visto ustedes a esos motorizados que aunque van acompañados de mujeres levantan la moto y la conducen en la llanta trasera? Si esa maniobra les falla quien lleva la peor parte o hasta la muerte es la pasajera. ¿Saben entonces los padres de esas jóvenes en dónde se encuentran y del riesgo que están corriendo ellas con los ‘motociclistas acróbatas’?

Lo anterior  conduce hacia la familia a la cual le corresponde trazarle límite a sus hijos advirtiéndoles que la vida no la pueden perder en el pavimento por demostrar que son como los ‘guerreros del camino’ y, mucho menos, afectar la integridad personal de los demás. 

Poco margen de defensa les queda a quienes se lanzan a estas aventuras caóticas que solo dejan sembrados dolor y muerte en las calles, motivo por el cual hay que insistirse en el ejercicio pleno de la autoridad  puesto que esa clase de desórdenes terminan entrabando y conduciendo hacia cuellos de botella a la de por sí complicada movilidad de la ciudad.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion . 

Temas del Día