Lo que debía ser una noche de fútbol en el estadio Sierra Nevada terminó en caos, violencia e incertidumbre. El duelo entre Unión Magdalena y Once Caldas, válido por la más reciente jornada del fútbol profesional colombiano, se vio empañado por una bochornosa invasión de campo por parte de hinchas del equipo local, que agredieron al técnico del conjunto visitante, Hernán Darío Herrera.
Lea además: Cambios en rutinas y uso de uniforme: medidas de seguridad para la Fuerza Pública en Bogotá
El partido, que hasta el minuto 78 favorecía al Once Caldas por 1-0 gracias a un gol de Dayro Moreno, se interrumpió abruptamente cuando decenas de fanáticos del Unión saltaron al terreno de juego, inconformes con el resultado parcial. En medio del desorden, el “Arriero” Herrera, reconocido estratega antioqueño, fue alcanzado por una botella que impactó con fuerza su pierna izquierda, mientras intentaba ponerse a salvo junto al resto de sus dirigidos.
La agresión obligó a que el entrenador fuera atendido de inmediato en los camerinos. Por fortuna, desde Manizales se dio un parte de tranquilidad este lunes: aunque el golpe fue doloroso, el estado de salud del técnico es estable y la lesión no reviste gravedad. Sin embargo, el incidente encendió nuevamente las alarmas sobre la seguridad en los estadios del país.