Se cerró un capítulo más de las Eliminatorias Suramericanas al Mundial de 2026 y Colombia volvió a quedar en deuda, mostrando un pobrísimo nivel donde de los últimos 18 puntos consiguió 4 y de los 12 recién disputados tan solo uno.
Luego de las derrotas sufridas ante Uruguay, Ecuador y Brasil, se esperaba un despertar de la ‘Tricolor’ frente a Paraguay y creer que lo sucedido en las fechas anteriores fue un bajón.
El país se ilusionó cuando Colombia arrancó ganando temprano con el gol de camerino de Luis Díaz a los 40 segundos del primer tiempo y después con el de Jhon Jader Durán al 13’, se preveía que iba ser una selección arrolladora que presionara la salida de los guaraníes y que iba a asegurar el partido en los 45 iniciales.
Más no lo fue, el técnico de los paraguayos Gustavo Alfaro al ver que Colombia se le venía encima cambió de plan, adelantó líneas, le taponó los espacios, se adueñó de la pelota y de las opciones de gol, premio que alcanzó antes de irse al descanso.
Equipo desconcentrado
Tras las dos anotaciones de Díaz y Durán, el seleccionado de Néstor Lorenzo entró en mar de errores, no hubo manejo en el mediocampo, James Rodríguez estuvo perdido, Richard Ríos, Daniel Muñoz y Carlos Cuesta flojos en la marca y adelante sin quien generara juego, por lo que los delanteros terminaron aislados.
Paraguay encerró a Colombia en su área y no lo dejó pensar. Y para salir de la asfixia, tuvo que jugar con el balón de punta para arriba, al ‘bartolazo’ porque no hubo quien se apersonara de la pelota en la mitad.
Colombia tuvo 13 minutos de espejismo de fútbol y de nuevo fue esa selección desdibujada de las fechas anteriores.
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Paraguay luego las dos anotaciones reaccionó se apoderó de la pelota y al (45+4) en un error de marca que no atinó Daniel Muñoz,y Junior Alonso puso cabeza el 2-1, que en el segundo periodo envalentonaría a los guaraníes y en el minuto 62, en otro desacierto de la zaga cafetera Julio Enciso marcó el gol 2-2, con el que Colombia quedó anestesiada.
Los cambios que hizo Lorenzo no fueron solución, pero según él, si le apartaron.
“Sirvieron, mejoró al equipo porque se impuso y terminó en campo rival. Son decisiones que uno analiza y que ve en el día a día dependiendo de lo que pueda dar el jugador en distintas posiciones. Lo de Yerry Mina fue para fortalecer la parte de atrás y darle mayor salida a los laterales”, afirmó el criticado argentino.
Otra de las equivocaciones fue haber sacado a Jhon Arias un jugador que le daba movilidad y equilibrio en la mitad.
Colombia fue un equipo cansado, sin brújula, sin ideas, sin jerarquía para frenar a Paraguay que hizo ver mal.
Para fortuna de Lorenzo, Alfaro le hizo un gran favor sacando a Julio Enciso, quien le pintó la cara la defensa cafetera todo el segundo tiempo.
Esta Colombia dista mucho de la que jugó la Copa América, no está jugando a nada, futbolísticamente lo hecho en las primeras jornadas de las eliminatorias se ha perdido con el correr de los partidos y pareciera poner en riesgo la clasificación hacia la próxima Copa del Mundo.
Lo más irónico del técnico Néstor Lorenzo es que diga que “le preocupa el rendimiento del equipo”.
No puede ser posible que después de la derrota frente a Uruguay hasta ahora se dé cuenta que algo no anda bien.
“Me voy más preocupado con el rendimiento, del primer tiempo sobre todo. Venimos en un momento donde emocionalmente no es bueno. Hay tiempo, hay puntos por delante y tenemos una ventaja con respecto a los demás que buscan también clasificar”, comentó el estratega cafetero.
Es cierto lo que dice Lorenzo, para ello tendrá dos meses para rearmar el equipo y ver como endereza el camino.