Sobre la presencia de patrullas motorizadas, muchos agradecen que hagan presencia, pero no es suficiente, pues es como si los uniformados y los habitantes de calle jugaran al ‘gato y al ratón’ y una vez son alejados de los puntos comerciales o residencias al rato regresan.
Poco interesa
Al respecto, el general Óscar Moreno, comandante de la Mecuc, aseguró, sin más detalles, que esa zona cuenta con “un buen dispositivo de seguridad”.
La JAC de Caobos espera reunirse nuevamente con el alto mando policial, para explicarle lo complicado de su panorama.
Los empresarios están inconformes
La inseguridad también afecta a los restaurantes, pizzerías y gastrobares de la zona. Los clientes quieren evitar que les roben algún elemento del carro o los acosen mientras comen o disfrutan de sus bebidas.
“Los clientes están preocupados porque Los Caobos era reconocido por ser un lugar tranquilo, donde alguien puede compartir un momento agradable sin estar pensando en que lo van a atracar y, mucho menos, a asesinar. Me da miedo que las ventas bajen por esa inseguridad”, dijo uno de los comerciantes.
Cesar Angarita, representante de los negocios de esa zona, indicó que se está buscando combatir el microtráfico en los alrededores, pues “este flagelo se disfraza con recicladores. Hemos contratado vigilantes para el cuidado de los carros…”, dijo.
Angarita exigió la presencia de la Policía de Infancia y Adolescencia, especialmente en los semáforos, para que malintencionados no utilicen a los niños para pedir dinero.
Luis Miguel Morán, propietario de un restaurante, indicó que allí se vive una situación alarmante, debido a las personas en situación de calle, quienes importunan a los clientes y hasta les ocasionan problemas con la empresa de recolección de las basuras; ellos rompen las bolsas.