Para salvarse y no perder la categoría el Cúcuta Deportivo necesita un milagro. Los motilones dejaron escapar ayer una importante posibilidad de acortar diferencias con un rival directo en su lucha por no descender, y empataron sin goles el partido ante Cortuluá en el estadio General Santander.
El compromiso tuvo la mayor relevancia de la sexta jornada por lo que se jugaban los dos equipos en la tabla del descenso, pero el desarrollo del juego fue una muestra clara del momento que viven ambos clubes.
De un lado, el Cúcuta, con la desesperación y la necesidad de buscar los tres puntos intentó generar juego pero siguió mostrando la falencia que no ha podido superar a lo largo de todo el año: la incapacidad anotadora.
Con una realidad muy diferente estaba Cortuluá, que llegaba con el segundo mejor registro de puntos en la clasificación general y con uno de los mejores promedios anotadores. El conjunto del corazón del Valle afrontaba el compromiso ante los motilones siendo, junto con Nacional, el único equipo que había ganado cuatro de los cinco partidos disputados, con once goles anotados.
Aunque los rojinegros controlaron el balón durante lapsos más largos en el juego, el empate fue un justo resultado si se tiene en cuenta el orden táctico expuesto por Cortuluá anoche en la frontera.
En el Cúcuta Deportivo el delantero ecuatoriano Marlon de Jesús Pabón jugó el primer partido del semestre, pero, como era de esperarse, mostró que le falta adaptarse al sistema de juego del técnico Flabio Torres.
El atacante intentó pivotear el esférico para sus compañeros, y ganó en casi todos los duelos aéreos pero no tuvo el protagonismo suficiente para anotar, pues fueron escasos los ‘balones limpios’ que le llegaron.
En la primera parte, el Cúcuta actuó con cautela y no se mostró tan incisivo como en otras tardes en el General Santander, previendo que una de las fortalezas de Cortuluá era la precisión en los contragolpes.
Daniel Buitrago y Jaime Córdoba en el mediocampo, y Carlos Ibargüen en la delantera, fueron suficientes para poner en aprietos a la zaga del Cúcuta que pese a un par de errores individuales pudo neutralizar las arremetidas de los tulueños.
El plan de ataque del Cúcuta se basó en buscar la velocidad por las bandas, y los centros al corazón del área para buscar la altura del ecuatoriano. Así se generaron tres opciones claras que pudieron terminar en gol, pero que fueron desperdiciadas por Martín Morel y Cristian Dájome.
Para los segundos cuarenta y cinco minutos Flabio Torres mandó al terreno de juego a Edwin Móvil por Martín Morel, y a Estéfano Arango por Cristian Dájome en un intento por desbalancear las cargas y tratar de acorralar a Cortuluá en su campo.
La fórmula surtió efectos pero la ineficacia anotadora volvió a aparecer, y el tiempo se consumió sin lograr la apertura del marcador.
Con el empate 0-0 de ayer, el Cúcuta Deportivo quedó momentáneamente en la dieciseisava posición de la clasificación general con 5 puntos.
No obstante, en la tabla del descenso los rojinegros quedaron estancados en la penúltima casilla con 89 puntos, catorce menos que Cortuluá y trece menos que Chicó.
