Un buen desayuno, un abrazo de su esposa y una sonrisa de sus hijos es el ‘combustible’ que necesita todos los días Gabriel Ángel Ramírez para salir a trabajar en su amado motocarro, el medio de transporte predilecto por los habitantes de El Zulia y zonas aledañas como Cornejo y San Cayetano.
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Este hombre, nacido en el estado Aragua, de Venezuela, siempre supo que su vocación era conducir y llevar personas, aún más cuando eso le generaba un beneficio económico.
Luego de varios años de vivir en su ciudad natal, conoció el amor de una mujer colombiana, con la ‘verraquera’ que caracteriza a las nortesantandereanas, quién logró que poco a poco él se acercara a la zona fronteriza.
“Yo tengo 26 años de casado, acordamos con mi esposa que estaríamos en un lugar central para que ella visitara a su familia y yo a la mía, por eso decidimos mudarnos a San Cristóbal (estado Táchira)”, comentó Ramírez.
Se estableció en esa ciudad por varios años, allí compró un taxi y trabajó en ese oficio por el tiempo que estuvo allá, pero nunca imaginó que su suerte cambiaría.
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“La situación política se complicó, la crisis económica era palpable y ya tenía dos hijas, así que tomamos la decisión de agarrar las maletas y venirnos a la casa de la familia de mi esposa”, comentó.
En 2017, llegó a la capital de Norte de Santander y al poco tiempo se mudó a El Zulia, municipio al que le fue tomando el cariño suficiente para empezar de nuevo.