Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Columnistas
Cuba y la doctrina Donroe
Cuba tuvo otros delirios militares fracasados en Panamá, contra De La Guardia, y en Dominicana, contra Trujillo, en 1959. En 1967 invadió Venezuela, ¡oh sorpresa!, para asegurarse su petróleo.
Authored by
Miércoles, 18 de Febrero de 2026

La cúpula cubana, con Raúl Castro a sus 94, acompañó el cortejo que marcó el retorno de treinta y dos soldados cubanos muertos en el Fuerte Tiuna de Caracas, en “actos de combate” durante la operación Resolución Absoluta, que dio con lo que parece ser el fin de Maduro, no aún del régimen.

Era el círculo íntimo de seguridad del extraído. El gobierno había negado que estuvieran en Venezuela. Fueron entrenados en Ceiba del Agua, Baracoa y la Isla de la Juventud, por instructores rusos, vietnamitas, norcoreanos y chinos. Hacían parte de las Avispas Negras, fuerzas especiales de tradición con las que la isla ha mostrado solidaridad a otros autoritarios que, por su deterioro o excesiva duración, ya no confían en sus propias fuerzas.

En Angola y Etiopía se llamaban Leones y Tigres, parte de los treinta y cinco mil soldados destacados por Castro en apoyo de gobiernos y movimientos comunistas llamados de liberación nacional. Argelia, Siria y Congo amplían la lista de las malogradas intervenciones directas. En Vietnam, el apoyo logístico, médico y de entrenamiento ayudó a la victoria del Norte. El rumor sobre escoltas cubanos entregando a Gadafi, no cesa.

Cuba tuvo otros delirios militares fracasados en Panamá, contra De La Guardia, y en Dominicana, contra Trujillo, en 1959. En 1967 invadió Venezuela, ¡oh sorpresa!, para asegurarse su petróleo. Fueron expulsados de las islas que habían ocupado con infantería y artillería guerrilleros cubanos y venezolanos, por acción de los militares locales. El episodio de los misiles rusos en 1962, marcó la cima de la presencia militar soviética en el hemisferio occidental durante la Guerra Fría. El refugio cubano a secuestradores aéreos, saturó la molestia occidental con Castro.

El hundimiento por nuestra ARC del Karina, con suministros militares de la RDA para el M-19 en 1981, frenó el apoyo cubano a la parte comunista de los conflictos armados en Latinoamérica. También hubo solidaridades materiales y políticas en Nicaragua, El Salvador y operaciones encubiertas en toda Latinoamérica.

Cuba aprendió de inteligencia con los rusos, con la mejor tecnología, buenos analistas y agentes, los más letales métodos y eficacia casi absoluta. El “Síndrome de La Habana” que produce daños cerebrales a distancia, es ruso y ha sido usado incluso en Bogotá. Un arma parecida usó EE.UU. en el Fuerte Tiuna: el “descombobulador”.

Caída la URSS y durante el “período especial” cesó la intervención externa directa. Su frente político viró hacia el desmonte del embargo de EE. UU. y se dedicó a coadyuvar procesos de paz negociada con asesoría escandinava.

Sin duda, Cuba fue de importancia en el exitoso proceso de desmovilización y desarme de 13.000 miembros de las Farc en 2016. Fracasó en sus intentos para que el ELN siguiera el mismo camino. Biden y Obama suavizaron la relación con Cuba en sus mandatos.

Está aislada y abandonada por Rusia y China, sin petróleo de México o Venezuela, sin electricidad, sin turistas, alimentos, ni materias primas. Tiene un exilio voraz a noventa millas y a Guantánamo en las narices. Como dice el son: “Llegó la necesidad a casa de yo no tengo”.

Trump amenaza; la isla actual no rima con sus intereses. Inició diálogos con Díaz Canel, pero los muertos cubanos en Venezuela si Cuba no se abre, podrían ser excusa para aplicar, en una nueva Bahía Cochinos, la neonata Doctrina Donroe: EE.UU. no tolera en el continente inestabilidades, ni formas de gobierno, democráticas o no, que perjudiquen sus intereses.

A pesar del pasado y por cuenta del presente, Cuba debe estar en la agenda colombiana. Agradecidos sí; preocupados por la falta de libertad, la miseria, la presencia militar y de inteligencia en nuestras goteras y en nuestro territorio, también y más.

Que no vuelva a ser fuente de desestabilización. Como en Venezuela, debemos ayudar a encontrar para la anacrónica Cuba estabilidad y transición o sufrir el poderoso coletazo de sus estertores finales.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en  https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion . 

Temas del Día