Directivos y personal del Hospital Regional Emiro Quintero Cañizares, de Ocaña, rindieron un sentido homenaje al reconocido neurocirujano Rolando Enrique Peñaloza Gualdrón, una de las 15 víctimas que dejó el accidente del vuelo 8849 de la aerolínea Satena, el pasado miércoles.
Peñaloza dejó un importante legado en esta provincia, como quiera que no solo prestó durante muchos años sus servicios como médico especialista, sino que fue el creador de la especialidad de neurocirujía en el principal centro asistencial de la zona y gozaba del aprecio de las comunidades.
Cuando llegó a Ocaña impulsó también la creación de la Unidad de Cuidados Intensivos del Emiro Quintero Cañizares, en aras de mejorar la atención en salud en ese municipio y sus alrededores, así como el Catatumbo y el sur del Cesar.
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El subgerente científico del hospital, Olger Santos Maldonado, lamentó el deceso del profesional de la salud y dijo que su inesperada partida deja un gran vacío en la sección de neurocirugía del centro médico.
“La familia del Emiro Quintero Cañizares está muy triste por la irreparable partida de un hombre dedicado a salvar vidas. Este siniestro arrebata la vida de un gran profesional y la región pierde a una persona con gran sentido humanitario, comprometido con el bienestar de toda la ciudadanía”, manifestó.
Por su parte, el médico Cristian David Naranjo, recordó cómo fue ese momento en que el doctor Peñaloza llegó a Ocaña y decidió quedarse trabajando allí.

“Cuando el doctor Elmer Tamayo, actual gerente, le ofreció el cargo, aceptó el apostolado para servir a la gente hospitalaria y emprendedora del oriente colombiano. El sueño era fortalecer los esquemas de neurocirugía y a la postre logró implementar ese portafolio de servicios”, contó.
Naranjo dijo que Rolando Peñaloza estaba a punto de lograr su jubilación y eso lo tenía contento, porque “iba a descansar un poco del trajín diario”, pero que había prometido que continuaría direccionando los procesos en el centro asistencial, porque esa era su vocación de servicio.
“A Dios, gracias por regalarnos a un profesional íntegro, muy serio durante los procedimientos quirúrgicos, reportando avances significativos en la salud de la región. Siempre estaba a la vanguardia de los conocimientos, asistiendo a congresos para actualizar conceptos y mejorar la neurocirugía”, rememoró Naranjo.
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