Desde el pasado 17 de enero, la comunidad de Villa Caro permanece en alerta por un inusual fenómeno que se registra en la quebrada La Guayabera y que ya estaría afectando también al río Sardinata, dos afluentes clave para el municipio.
De acuerdo con habitantes y autoridades locales, el agua presenta una alta turbiedad y una apariencia aceitosa, situación que ha provocado la muerte de peces y afectaciones a otras especies. Lo que más preocupa a la población es que este evento no coincide con temporadas de lluvia, lo que descarta, por ahora, causas naturales asociadas a crecientes súbitas.
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Según las primeras observaciones, el origen del problema estaría en la parte alta de la vereda El Último, específicamente en un sector conocido como La Chepita, ubicado a más de cinco horas a pie del casco urbano, en una zona de difícil y riesgoso acceso.
Una comisión de la administración municipal se desplazó hasta un punto cercano y constató la presencia de una represa improvisada de rocas y tierra, que estaría generando la turbiedad del agua y el arrastre de un lodo con características grasosas, el cual termina desembocando en la quebrada La Guayabera y, posteriormente, en el río Sardinata.