Son varios los estudios que han demostrado que la presencia de un animal, llámese perro o gato, en las casas, está relacionado directamente con beneficios para la salud física y mental de las personas.
También está la relación directa que tiene la mejora en la calidad de vida, la reducción del estrés, la mejora en actividades físicas, entre otras.
La fundación Affinity, creada en 1987, ha hecho varias investigaciones relacionadas con los vínculos que genera el ser humano y una mascota.
Uno de ellos, aplicado a los niños, arroja resultados favorables para el crecimiento de los menores.
Según esta fundación, la primera responsabilidad que asume un niño es la de alimentarlo, seguidamente, darle agua.
Luego, con el crecimiento del niño, vienen responsabilidades que asume como la de sacarlos a sus respectivos paseos, recoger sus excrementos, entre otros.
Otro aspecto que pudo determinar esta relación entre niños y las mascotas es que los menores que no tienen perro o gato, presentan mayor dificultad de establecer y mantener una relación interpersonal positiva.
El miedo, la tristeza y otras emociones también son más fáciles de superar cuando en la casa hay una mascota, resalta la fundación Affinity.
Por esta razón es que muchos de los niños tienen comportamientos como el de abrazar a su mascota para encontrar alivio a situaciones personales.
Otro de los estudios desarrollados por esta fundación asegura que los niños asocian a los perros y a los gatos como un compañero de actividades y juegos.
Ocho de cada diez niños, entre 9 y 12 años, juegan más con su mascota que con videojuegos, resalta el informe.
Por otra parte, el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Oklahoma, en Estados Unidos, y la Escuela de Medicina Dartmouthse publicaron los resultados de un estudio hecho a niños con mascotas.
Las conclusiones, dadas a conocer por la revista Preventing Chronic Disease, dicen que los niños con perros en sus casas tienen una menor probabilidad de padecer ansiedad.
Dicho estudio analizó durante 18 meses a 643 niños, entre seis y siete años, el 96% de raza blanca, con el objetivo de comprobar si disfrutaban o no de la compañía de los perros.
Los resultados de la investigación fueron claves para que los autores de la misma concluyeran que tener un perro en casa disminuye los riesgos que pueden generar sentimientos de ansiedad y soledad.
Un niño que habla con su mascota libera tensión y crear socialización con su entorno.
Los gatos también son buenos amigos
Expertos aseguran en publicaciones que tener un gato no es malo, como se ha hecho ver durante muchos años.
Se ha demostrado que son ayudantes para reducir el estrés en las personas y hasta su ronroneo es relajante.
Un estudio de la American Journal of Cardioligy dice que las personas con gatos en el hogar reducen los riesgo de morir en un periodo de un año, luego de un ataque cardíaco.
El ronroneo significa para las personas tener vasodilatación en arterias y vasos periféricos, que ayudan a la relajación.
