“Perro viejo no aprende trucos nuevos” es un refrán que no es del todo cierto y así lo reveló un estudio realizado por los expertos Lisa Wallis y Friederike Range, del Instituto de Investigación Messerli en Viena, Austria.
Los efectos del paso de los años sobre procesos cognitivos como la memoria y el razonamiento han sido bien estudiados en seres humanos, pero estos peritos enfocaron su informe en los canes, cuyo resultado arrojó que estos animales, a pesar de su avanzada edad, pueden aprender nuevas cosas.
Los investigadores practicaron pruebas en 95 perros de entre cinco meses y trece años de la raza Border Collie, considerada como una de las más inteligentes, para analizar su capacidad cognitiva. Los animales fueron divididos en cinco grupos y entrenados para superar pruebas relacionadas con el aprendizaje, el razonamiento lógico y la memoria, a través de pantallas táctiles.
“Los Border Collie tienen reputación de aprender rápido. Fueron criados durante generaciones por características que son importantes en el pastoreo. En los últimos años se han convertido en una raza popular, probablemente porque son muy fáciles de entrenar. Es por eso que se hizo la prueba con esta raza”, explicó Friederike Range.
La primera parte de las evaluaciones requería a los perros aprender a seleccionar correctamente cuatro de un total de ocho cuadros abstractos en una pantalla táctil. Les mostraron dos imágenes en la pantalla a la vez. Una foto tenía una asociación positiva (los perros fueron recompensados con un premio de comida al tocar esta foto) mientras que la segunda imagen tuvo una asociación negativa (tocando esa imagen no había premio, solo un tiempo de espera).
Las cuatro imágenes “positivas” se presentaron en diferentes combinaciones junto con las imágenes “negativas”. Después les mostraron una vez más dos fotografías en la pantalla. Esta vez, una de las imágenes era nueva para los animales.
La segunda era familiar (provenía de la prueba anterior, donde tuvo una asociación negativa). Los perros debían identificarla como “mal” y la nueva imagen sería la “correcta”. Por lo tanto, los perros tenían que elegir a través de un proceso de exclusión.
De acuerdo con el informe, hay diferencias entre los animales, según su edad, en lo que respecta al aprendizaje y la flexibilidad cognitiva.
Lisa Wallis señaló que “los perros más viejos necesitaban más intentos que los jóvenes antes de solucionar el problema correctamente. Además, su pensamiento es menos flexible”. “Tal y como sucede con el ser humano, los perros mayores tienen más dificultad para cambiar viejos hábitos o aquello que han aprendido”.
Los perros viejos tienen mejor razonamiento

Con el estudio se evidenció que el razonamiento lógico pareció mejorar con la edad. “Cuanto más viejos eran los animales mejor lo hacían, mientras que los más jóvenes eran incapaces de dominar esta tarea”, destacó Friederike Range, quien manifestó que ese resultado se debe a que los más longevos insisten con mayor terquedad acerca de lo que han aprendido, y precisamente por eso son menos flexibles.
La memoria a largo plazo no mostró relación con la edad, pues, según el estudio, seis meses después de la prueba de memorización, prácticamente todos los animales recordaban las imágenes mostradas con claridad. Los investigadores esperan que el estudio sirva para comprender mejor el envejecimiento en perros, para así poder tratar con más antelación cualquier enfermedad cognitiva en estas mascotas.
*Laopinion.com.co con información de Elconfidencial.com y Doogweb.es
