Este sábado se cumplen 27 años de las protestas, incendios y saqueos que sacudieron a Caracas el 27 y 28 de febrero de 1989, hechos tristes de la historia reciente de Venezuela que los ciudadanos de la nación vecina recuerdan cada año.
Las manifestaciones populares surgieron por un paquete de medidas económicas implementadas por el entonces recién juramentado presidente Carlos Andrés Pérez, quien se había posesionado el 2 de ese mes.
El país atravesaba una difícil situación económica, algunos analistas aseguran que peor a la de hoy, debido a la elevada deuda externa, la cual era de 31 mil millones de dólares, la baja en los precios del petróleo y la devaluación del bolívar a partir de 1983.
La inflación también venía galopando y los gobiernos de Luis Herrera Campins y Jaime Lusinchi no pudieron contrarrestar la situación; implementaron algunas políticas para aliviar la situación como controles de cambio y de precios pero llevaron a corrupción y mercados paralelos.
Dado el oscuro panorama, Carlos Andrés Pérez decidió establecer una serie de medidas promovidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI):
1. Aumentar el precio de la gasolina al 100%.
2. Incrementar gradualmente las tarifas de servicios públicos como agua, electricidad, gas doméstico, teléfono y sincerar los precios de las empresas públicas.
3. Implementar un programa con el fin de obtener aproximadamente 4.500 millones de dólares en los tres años siguientes.
4. Liberar las tasas de interés activas y pasivas en todo el sistema financiero hasta un tope temporal fijado en alrededor del 30%.
5. Eliminar la tasa de cambio preferencial.
6. Liberar los precios de todos los productos, a excepción de 18 renglones de la cesta básica.
7. Un alza de las tarifas del transporte público de un 30%.
8. Congelar los cargos en la administración pública.
9. Aumentar sueldos en la administración pública central entre el 5% y el 30% y el salario mínimo mensual a Bs. 4.000 en el área urbana y a Bs. 2.500 en el área rural.
10. Nacionalizar y eliminar de manera progresiva los aranceles a la importación.
11. Reducir el déficit fiscal a no más del 4% del Producto Territorial Bruto (PTB).
Respecto al aumento de las tarifas del pasaje, los prestadores del servicio no estuvieron de acuerdo con el aumento inicial del 30%, pues pedían un 70%, por lo que el gremio convocó a un paro para el lunes 27 de febrero como medida de presión. Los choferes de las rutas interurbanas, en especial las que cubrían la ruta Guarenas-Caracas, impusieron ese día su aumento y desconocieron el pasaje estudiantil, a lo que los usuarios reaccionaron con violencia.
Las revueltas comenzaron en Guarenas, estado Miranda, y en algunas zonas de la capital venezolana como Caricuao, Nuevo Circo; y La Guaira, estado Vargas, pero se extendieron a otras zonas del Área Metropolitana y principales ciudades como Maracay, Valencia, Barquisimeto, Mérida y Ciudad Guayana.
El descontento se apoderó de la población y la situación se descontroló. El gobierno ordenó a la extinta Policía Metropolitana, a la Guardia Nacional y al Ejército devolver la calma a las calles y decretó el Estado de Emergencia; los enfrentamientos entre ciudadanos y uniformados dejaron centenares de muertos, las cifras de entes oficiales refieren que hubo alrededor de 300 víctimas fatales.
Los lamentables sucesos evitaron que el presidente descartara la aplicación de las acciones económicas.
El diario La Opinión fue uno de los medios de comunicación que informó sobre lo ocurrido en Venezuela y así se lo mostró a sus lectores:




*Laopinion.com.co
