El presidente Nicolás Maduro prometió proteger la revolución socialista de Venezuela de lo que dice son líderes opositores malos que tomarán el control del Congreso el próximo mes.
En declaraciones desde el mausoleo del fallecido presidente Hugo Chávez la noche del martes, Maduro dijo que lucharía contra la agenda de los líderes de oposición que obtuvieron una victoria por abrumadora mayoría en la elección legislativa del domingo.
El atribulado presidente estuvo firme de pie sobre el sarcófago de mármol donde descansa el cadáver de su mentor, y apeló a la guía de Chávez. "Cómo nos haces falta comandante", dijo Maduro. "Tu crítica, tu autocrítica; tu lucha, tu consejo".
"Espero que podamos estar a la altura, espero que podamos sacudirnos de la burocracia de la corrupción que daña todo, y que podamos renovar la revolución, y conseguir una nueva etapa, y que el proyecto histórico que dejaste para la patria venezolana, para la patria grande, y para la patria humana, pueda seguir", agregó.
Maduro prometió rechazar una ley respaldada por líderes de la oposición que liberaría a activistas antigubernamentales que están presos.
Ese rechazo sería mayormente simbólico, porque en Venezuela las iniciativas de ley se pueden convertir en leyes incluso si el presidente no las aprueba, siempre y cuando la Corte Suprema no encuentre que la legislación es inconstitucional.
Maduro prometió además reorganizar su gabinete tras la primera victoria nacional de la oposición desde que Chávez inició el movimiento socialista en 1998, y realizar una reunión para examinar qué salió mal en la elección en la cual, dijo, ganaron los tipos malos.
Un grupo de magistrados solicitaron jubilación anticipada durante el período previo a las elecciones, lo que azuzó los temores de que el partido socialista pudiera intentar controlar la corte si el resultado de la elección le era adverso. Esos magistrados podrían en teoría revertir cualquier legislación que aprobara la nueva Asamblea Nacional.
El martes, el presidente de dicha asamblea, Diosdado Cabello, anunció que el gobierno designaría 12 nuevos jueces para la Corte Suprema antes de que los líderes de oposición presten juramento el 5 de enero.
Cabello señaló además que el canal de televisión de la Asamblea Nacional permanecerá en las manos de trabajadores de gobierno de la estación. El pequeño canal se ha convertido en un punto de disputa debido a que la oposición ha sido marginada casi por completo de los principales medios de comunicación del país. Las estaciones estatales de televisión, incluida ésta, se han convertido en órganos de propaganda del partido socialista.
Miembros de la oposición utilizan ahora un canal de YouTube para presentar sus comunicados, y ya han estado planeando con empeño qué harán con el canal de la Asamblea Nacional.
Oposición niega intenciones de "tumbar" al presidente
La oposición venezolana negó este miércoles que busque sacar abruptamente del poder al presidente Nicolás Maduro, aunque aseguró que no ve al mandatario culminando su período de gobierno por las condiciones adversas que enfrenta.
"Nosotros no queremos tumbar a nadie", dijo Henry Ramos Allup, portavoz de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que el domingo pasado logró el control total de la Asamblea legislativa tras 16 años de hegemonía chavista.
Sin embargo, el diputado reelecto anotó que "considerando objetivamente todos los factores dentro y fuera del gobierno, la situación económica, política (...), no veo a este gobierno llegando a su término natural, que serían las próximas elecciones (2018)".
"Maduro, si renuncias, tendríamos elecciones a 30 días", afirmó Ramos en entrevista con el canal privado Globovisión.
El dirigente, que se perfila como presidente del nuevo Parlamento, denunció por otra parte que legisladores recién electos han sido "amenazados" con que serían hostigados por grupos de civiles armados supuestamente ligados al gobierno para impedir su posesión el próximo 5 de enero.
Sin detallar el origen de esas amenazas, Ramos indicó que espera que las Fuerzas Armadas preserven el orden "como siempre lo han garantizado" y eviten que los "colectivos" amedrenten a los diputados y obstruyan la ocupación de sus curules.
Maduro, que recibió los resultados electorales del domingo como una "bofetada", ha dicho que se trata de un "triunfo circunstancial de la contrarrevolución", producto de una "guerra económica de la derecha", a la que atribuye la profunda crisis que afronta Venezuela.
Caracas | AP y AFP
