La apertura de la frontera entre Colombia y Venezuela parece estar más lejos de lo que se creía, pues de acuerdo a las recientes declaraciones dadas por el presidente del vecino país, Nicolás Maduro, los 2.200 kilómetros que dividen a estas naciones y que están cerrados casi en su totalidad, deben permanecer como están.
Maduro aseguró que están llegando a Venezuela mafias respaldadas por grupos paramilitares y es por esta razón que la frontera debe permanecer en un máximo control.
El mandatario venezolano hizo un llamado a su gobierno para que la producción del país no se desvíe hacia Colombia y otras zonas vecinas.