La mandataria se reunirá mañana con representantes de la Corporación Autónoma Regional de Norte de Santander (Corponor), la
Secretaría de Aguas Departamental, la Contraloría, la Procuraduría y representantes de la administración municipal, a partir de las
3:00 de la tarde en el Palacio Municipal, para socializar la estrategia.
Al declarar la emergencia sanitaria, el municipio podrá acceder de manera rápida a los recursos otorgados por el programa
presidencial Acción Social y también podrá solicitar recursos del orden nacional para atender la emergencia.
La funcionaria insistirá en la grave situación que presenta el municipio y el interés de evitar brotes de enfermedades por
acumulación de aguas negras en muchos de los barrios en donde resultaron afectadas las estructuras de los alcantarillados.
Para poder arreglar la afectación del 80 por ciento de la red de alcantarillado que resultó afectada en diciembre por la fuertes
lluvias, se necesitan cerca de $2.000 millones, de los cuales, la Alcaldesa espera poder tener respaldo del Gobierno nacional en
casi un 40 por ciento.
Los barrios más afectados son Lomitas, Navarro Wolf, La Esperanza, Campo Verde, San Gregorio, Santander, Antonio Nariño, Turbay y
San Gregorio. En estos tres últimos, se siguen presentando acumulación de aguas negras, la fetidez y los zancudos tienen al borde
de la desesperación a cerca de 150 familias de estos sectores.
Además, el barrio Antonio Nariño requiere gran inversión, debido a que el deslizamiento de casi un centenar de casas en este
sector afectó la totalidad de la red de alcantarillado del barrio.
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