La alerta roja preventiva emitida el pasado lunes por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), a través de su boletín No. 248, en la que se advertía sobre un posible riesgo de remoción en masa en la vía que comunica a Chinácota con Ragonvalia y Herrán, fue atendida desde ese mismo día por las autoridades de gestión del riesgo del departamento.
Así lo informaron la coordinadora de Gestión del Riesgo de Chinácota, Laura Carrero, y el consejero departamental de Gestión del Riesgo, William Vera. Este último explicó a La Opinión que, tras el colapso de la banca en un tramo de la carretera, a la altura de la vereda El Asilo, se movilizó maquinaria amarilla para atender la emergencia.
Carrero señaló que las causas del deterioro de la vía fueron identificadas desde enero, cuando se detectó que una estructura artesanal construida a un costado de la carretera, destinada a contener la erosión de la banca, comenzaba a presentar fallas.
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Vera indicó que desde el lunes se adelantan trabajos en el sector y, por ahora, se habilitó el paso vehicular. Sin embargo, advirtió que, debido a las condiciones del terreno en el tramo afectado, es necesario ejercer control sobre la carga de los vehículos que transitan por la zona.
“Se tiene conocimiento de volquetas y camiones que superan las 30 toneladas, lo que podría agravar la situación, más aún en temporada de lluvias. Por eso es necesario que las alcaldías de Ragonvalia y Herrán implementen controles mientras se define una solución definitiva”, precisó el funcionario.
Vera también reveló que, junto con el gobernador William Villamizar, se contempla la construcción de un muro de contención en este punto, para lo cual se afinan los detalles técnicos.
Dijo que también se atendió el requerimiento del alcalde de Chinácota sobre el riesgo que corrían unas viviendas cerca al sitio del deslizamiento.