Con hambre y a más de 30° centígrados, techo de eternit y sin ningún ventilador, así deben recibir clase los niños de la vereda El Mestizo en El Zulia. ¿La razón? Fueron víctimas de ladrones que se llevaron hasta el mercado de los almuerzos de estos pequeños.
Este es el segundo robo que sufre la institución en menos de dos años y que causa indignación, pues lo poco que les había quedado del anterior robo, fue hurtado la semana pasado.
La docente de este plantel, Eliana Montejo, comentó que la situación es verdaderamente triste, pues la asistencia entre el jueves y viernes disminuyó a causa de este robo, ya que los niños no tenían qué comer en la institución.
“Se llevaron tres ventiladores, un bafle que usábamos para las izadas de bandera, la licuadora, la olla de presión y lo que más me indigna es que se robaron el mercado del comedor de esta semana para los niños almorzar”, comentó con indignación la docente.
Lamentablemente, esta situación se repite constantemente en diferentes instalaciones del sector rural. A finales de febrero, en la escuela del corregimiento del Agua de la Virgen, del municipio de Ocaña, los ladrones también hicieron de las suyas, se llevaron todo el menaje de la cocina y material didáctico, dejando sin implementos a 50 estudiantes.
En ese mismo mes, al menos 110 estudiantes de la Escuela 4 de Julio de Pamplona se quedaron sin restaurante escolar a causa de un robo. Por esta razón los docentes, padres de familia y estudiantes, piden a las autoridades ejercer más control y disponer de personal que pueda custodiar los elementos escolares.
Ante el triste panorama, la Secretaría de Educación departamental señaló que está en el proceso de gestionar el tema de personal administrativo en los colegios, porque evidentemente hacen falta.
