La alianza que sellaron la empresa privada, gremios económicos de la ciudad y la alcaldía de Cúcuta, con miras a descentralizar los servicios y la oferta alimentaria que se mueven en la Central de Abastos de Cúcuta (Cenabastos), está encaminada a eliminar las barreras que hoy separan a los agricultores de los centros de acopio.
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Pero también, a poner orden en la casa y a convertir a Cúcuta en un epicentro comercial para el país y la frontera, aprovechando la coyuntura de la reapertura y la normalización de las relaciones con Venezuela.
De hecho, esto último será la gran ganancia del plan que se tiene trazado y que tendrá como punta de lanza el Segundo Encuentro Internacional de plazas de mercado que se llevará a cabo en Cúcuta los días 24 y 25 de febrero (ver recuadro).
El alcalde Jairo Yáñez fue claro en afirmar que el trabajo en equipo con la Cámara de Comercio y Cenabastos debe llevar a optimizar la oferta, pero también de garantizar la salud de las personas que compran. Por ello, en el plan que se plantea se busca eliminar la venta de productos perecederos en el espacio público y en las avenidas quinta y sexta del centro de la ciudad. “Esto tiene que cambiar”, dijo el gobernante municipal.
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Le estamos apostando a una visión de futuro a partir de las plazas de mercado y eso se empezará a cristalizar a propósito del II Encuentro Internacional de Plazas de Mercado que se llevará a cabo en Cúcuta en el presente mes, para compartir experiencias con otras regiones, de cómo lo vienen haciendo.
La apuesta le apunta a un gran centro comercial para descentralizar la ciudad en la parte de abastos. La ciudad necesita descentralizarse. No es lógico que en el centro se presten servicios de abastecimiento de todos los servicios que la ciudadanía requiere dijo Yáñez.
La idea es potencializar Cenabastos y apuntarle a una estrategia de planeación, que todo el entorno metropolitano se distribuya en distintas áreas en la que se facilite una vida fácil sin tantos desplazamientos y en donde podamos priorizar el transporte sostenible, caminando o en bicicleta, subrayó el mandatario municipal.
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En este orden, Cenabastos debe capitalizar la presencia diaria de 38.000 migrantes pendulares que se desplazan de Venezuela a Cúcuta en busca de bienes y servicios, dijo el gerente de este centro de acopio, Wolgfan Ochoa.
El directivo reveló que por ello este año se puso en marcha un plan que contempla la habilitación de un bloque de 101 locales comerciales y de unas bodegas de almacenamiento, con miras aprovechar la reapertura económica.
“A nosotros en el encuentro de plazas de mercado que se llevó a cabo en Medellín, eso fue lo que más nos preguntaron inversionistas de otras ciudades, sí había garantías de almacenamiento de productos para comercializar en Norte de Santander y Venezuela”, explicó Ochoa.
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El directivo dijo que en aquel entonces Cenabastos propuso a la Red de Centrales de Abastos el tema de la apertura de la frontera como plataforma para reactivar los mercados y de lograr posibles negocios con comerciantes del vecino país y de México.
Sergio Castillo, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Cúcuta, sostiene que la idea es catapultar a Cúcuta en este encuentro como la frontera más dinámica de Latinoamérica. Este escenario tendrá una agenda académica importante sobre el sector agroindustria, pero también sobre desarrollo sostenible y economía circular.
Castillo sostuvo que la apertura de la frontera no solo beneficia a Cúcuta, también a Bogotá, a Medellín, Bucaramanga y Neiva, eso quiere de decir que Cúcuta está camino de consolidarse como un epicentro y cambio de historia comercial en el país. “Hay que lograr atraer inversión y enamorarla de la ciudad”, dijo.