Una comisión especializada de la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres adelanta un diagnóstico sobre las causas de la avenida torrencial que dejó a miles de damnificados en el municipio de Ocaña.
En este sentido, geólogos, ingenieros ambientales y técnicos especializados realizan el levantamiento topográfico para establecer los motivos que provocaron la emergencia natural.
Asimismo, las autoridades también comenzarán a revisar las licencias ambientales para proteger las reservas forestales y evitar el desprendimiento de tierra que impida el transporte de productos hacia las plazas de mercado.
Durante la visita, esta comisión verificó la inestabilidad de los árboles, ocasionada por la creciente del río Tejo, en distintos sectores de la ciudad y la zona rural, con el fin de evaluar la situación, definir acciones oportunas y minimizar riesgos para la comunidad.
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“Seguimos atentos y comprometidos con la protección de la vida y el entorno”, dijo Edwin Torrado, quien coordina labores de verificación en el corregimiento de El Espíritu Santo y veredas aledañas.