Con el objetivo de recuperar la tranquilidad en los barrios y reforzar el control durante la vida nocturna, la Alcaldía de Ocaña intensificó los operativos en conjunto con la Policía Nacional de Colombia, dejando como resultado el cierre de ocho establecimientos en lo corrido del mes.
Las acciones, desarrolladas principalmente en sectores periféricos, responden a múltiples quejas de la comunidad por ruido excesivo, riñas y alteraciones del orden público asociadas al consumo de alcohol.
Según las autoridades, varios de estos locales operaban sin cumplir los requisitos legales o infringían normas básicas como el control de horarios y el uso adecuado del suelo.
El secretario de Gobierno, Hugo Eduardo Guerrero Bayona, explicó que los operativos buscan garantizar la convivencia ciudadana y reiteró el llamado a los propietarios de bares, discotecas y billares para que mantengan su documentación al día. “No se trata solo de sancionar, sino de prevenir situaciones que afectan la tranquilidad de los vecinos”, señaló.
Entre los casos más recientes se encuentran cierres en billares ubicados en el barrio El Bambo y en la zona de la plaza de mercado, donde se detectó la presencia de menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas.
Esta situación encendió las alertas de las autoridades, que también hicieron un llamado a los padres de familia para fortalecer la supervisión sobre sus hijos.
Desde la Estación de Policía, fueron enfáticos en advertir que está terminantemente prohibido el ingreso y la venta de licor a menores.
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Durante los controles, los uniformados verifican documentación, condiciones del establecimiento y cumplimiento de las normas vigentes. En primera instancia, los cierres son temporales, pero en casos de reincidencia pueden convertirse en sanciones definitivas.