Nicolás Maduro y Cilia Flores, quienes comparecen este lunes ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, designaron los abogados que los defenderán durante el proceso judicial que se les sigue en Estados Unidos por los presuntos delitos de narcotráfico y terrorismo internacional.
Maduro designó como su defensor a Barry J. Pollack, penalista con sede en Washington D.C. y más de 30 años de experiencia en casos de alto perfil. Pollack trabaja en la firma Harris St. Laurent & Wechsler LLP; se graduó con honores en el Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown en 1991 e inició su carrera como asistente de defensor público federal y ocupó posiciones en firmas prestigiosas.
Pollack ganó notoriedad por representar a Julian Assange, fundador de WikiLeaks, y negociar su acuerdo de declaración de culpabilidad que llevó a su liberación en 2024. Obtuvo también absolución completa para un exejecutivo de Enron en cargos de fraude. Revirtió una condena por doble asesinato tras 17 años de prisión para Martin Tankleff, lo que resultó en compensación civil de 13,4 millones de dólares.
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Por su parte, Cilia Flores eligió a Mark E. Donnelly, abogado con sede en Houston, Texas, y socio en Parker Sanchez & Donnelly PLLC. Donnelly acumula más de 100 juicios con jurado. Trabajó ocho años como fiscal en la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Harris, donde manejó casos desde conducción ebria hasta homicidio capital e investigó corrupción pública. Posteriormente, pasó 12 años en el Departamento de Justicia de Estados Unidos como asesor senior, donde supervisó divisiones de fraude y casos de delitos de cuello blanco, como violaciones a la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero y fraude en salud.linkedin.com.
Donnelly participó en la investigación y juicio de destitución del fiscal general de Texas, Ken Paxton, en 2023.
Tanto Maduro como Flores, según la justicia de EE. UU., enfrentan cargos en una acusación complementaria desclasificada el 3 de enero. Incluyen conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína, posesión de armas destructivas y conspiración relacionada.
La captura de ambos ocurrió el 3 de enero en una operación militar estadounidense en Caracas. La defensa podría impugnar la jurisdicción y alegar inmunidad soberana.
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