Un video difundido en redes sociales muestra la presunta detención de tres ciudadanos venezolanos a manos del frente 33 de la disidencia de las Farc, un episodio que ha levantado múltiples interrogantes sobre la guerra que libran este grupo y el Eln en el Catatumbo.
En la grabación, los tres hombres, identificados como Dios Ángel Solís, Ángelo Lozano y Pedro Lozano mencionan su nombre, cédula y explican que fueron capturados el 29 de marzo por orden de alias Moisés y alias Piña, quienes supuestamente los habían contratado por cuatro millones de pesos para combatir en la región.
Durante la declaración, los tres expresan que recibieron un buen trato y que sus vidas fueron respetadas, un mensaje que, más que aclarar, genera dudas sobre lo que realmente ocurrió.
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Antes de la publicación del video, sus familiares los habían reportado como desaparecidos mientras viajaban con destino a Norte de Santander, lo que activó la búsqueda por parte de las autoridades.
La difusión de este material audiovisual ha desatado especulaciones sobre lo que hay detrás de su captura y sobre el contexto en el que se da este hecho.
En indagaciones realizadas por este medio, se pudo conocer que el Eln sí ha recurrido en varias ocasiones a la contratación de sicarios y bandas criminales como una estrategia para fortalecer su capacidad de combate.
Sin embargo, quienes han sido reclutados suelen provenir de Cúcuta y otras zonas cercanas del país, por lo que resulta poco común que hayan recurrido a personas de Cojedes, Venezuela, una región bastante alejada del Catatumbo.
Esa distancia geográfica ha llevado a que una de las versiones más fuertes sea que la propia disidencia de las Farc pudo haberlos contactado haciéndose pasar por integrantes del Eln, para luego detenerlos y grabar el video.
Esta estrategia encajaría con movimientos previos de este grupo armado, como el de alias Candelo, un supuesto miembro del Eln que apareció en otra grabación afirmando que había decidido entregarse a las Farc.
El contexto en el que ocurre esta captura también es clave. Desde el 16 de enero, cuando estalló la guerra entre estos dos grupos armados en el Catatumbo, la confrontación ha escalado a niveles alarmantes, generando desplazamientos forzados, asesinatos selectivos y ataques con explosivos.
La disidencia ha optado por reforzar su estructura militar mediante la contratación de sicarios provenientes de Medellín y otras ciudades del país, en respuesta a la ofensiva del Eln, que fue el grupo que inició las hostilidades tras considerar inaceptables ciertas actuaciones de las Farc en la región.
El video de los venezolanos detenidos se suma a una serie de estrategias mediáticas que han venido utilizando estos grupos para enviar mensajes en medio del conflicto.
Mientras el Eln ha mostrado videos de incursiones y ataques, las Farc parecen estar enfocándose en mostrar rendiciones o detenciones de supuestos combatientes enemigos.
Por ahora, se desconoce el paradero de los tres hombres y si realmente fueron contratados como sicarios o si, por el contrario, fueron víctimas de un montaje.
Lo que sí queda claro es que, en esta disputa territorial, ambas partes buscan consolidar su poder y debilitar al enemigo, sin importar las consecuencias para la población civil que sigue atrapada en medio del fuego cruzado.
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