“Si me llego a morir, no llores, madre; solo mírame en la caja y di: ‘Se fue mi niño loco, que tanto me hacía’”. Lo que parecía una frase más en redes sociales, terminó convirtiéndose en una inquietante premonición para Jaider Jhoeny Vergel Ortega.
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Hoy, su familia se prepara para darle el último adiós y, tal como él lo anticipó, verlo en el ataúd. El día de ayer, 7 de abril, fue especialmente duro para ellos, pues la zozobra de no saber nada de él desde la noche del lunes se convirtió en dolor al hallarlo sin vida, tirado a un costado de la vía que comunica El Zulia con el corregimiento de Astilleros.
En horas de la mañana, con los primeros rayos de sol, transeúntes que pasaban por el sector de La Represa notaron un bulto extraño a un lado de la carretera. Al acercarse, encontraron un cuerpo tendido boca abajo sobre la maleza.
No tenía camiseta ni zapatos; únicamente vestía un pantalón jean gris. A primera vista no era evidente la causa de la muerte. Sin embargo, al rodearlo, observaron un charco de sangre debajo del cuerpo, producto de varios impactos de bala que le habrían propinado desconocidos.
Su imagen comenzó a circular en grupos comunitarios y en una página digital zuliana. Fue así como sus familiares lograron identificarlo y se dirigieron al lugar, una zona a la que, según se conoció, las autoridades no pueden acceder fácilmente por motivos de seguridad.
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Por esta razón, una funeraria acudió al sitio y lo trasladó a las instalaciones judiciales en Cúcuta, donde se llevó a cabo la inspección técnica, mientras la promesa de esclarecer el crimen se diluye en medio de una preocupante racha de homicidios en El Zulia.
Este caso se convierte en el décimo asesinato registrado en el municipio en lo corrido del año, dentro de una ola de violencia que no distingue zonas, pues los crímenes se han presentado en carreteras, veredas, fincas y en el casco urbano.
De la víctima se conoció que era oriundo de la vereda El Suspiro. Era un apasionado por las motocicletas y las acrobacias, y tenía una EK Xpress 150, de placa venezolana. Además, sostenía una relación sentimental de más de cinco años.
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