A un costado de la vía apareció el cadáver de un hombre, de aproximadamente 30 años, vestido con un suéter negro, pantalón cargo camuflado y botas de caucho.
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Aunque yacía boca arriba, como si estuviera en estado de embriaguez, las autoridades confirmaron que se trató de un homicidio, ya que el cuerpo presentaba varios impactos de bala. El hallazgo fue realizado por la comunidad en las primeras horas de ayer, 28 de diciembre, quienes alertaron de inmediato a las autoridades.
El cuerpo se encontraba en la vereda El Suspiro, zona rural de Cúcuta, sobre una vía que comunica los sectores de Agualasal y Palmarito. Sin embargo, por motivos de seguridad, la Policía decidió no trasladarse al lugar, por lo que el cadáver permaneció allí durante varias horas.
Con el fin de evitar posibles accidentes, algunos residentes improvisaron un acordonamiento, cubriendo el cuerpo con hojas y delimitando el área con una cinta. Esa fue la escena que encontraron los trabajadores de una funeraria, encargados de realizar el levantamiento.
Posteriormente, el cadáver fue trasladado a Cúcuta, donde las autoridades adelantan las investigaciones para establecer su identidad, ya que no fue reconocido por la comunidad.
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