En apenas siete días, la violencia volvió a cebarse contra los más vulnerables en Cúcuta: cuatro habitantes de calle asesinados y uno más herido dejan en evidencia una alarmante racha de ataques ocurrida durante la última semana de marzo.
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Esta ola de sangre ha encendido las alarmas en la comunidad, que exige respuestas a las autoridades ante lo que parece ser una secuencia de hechos violentos, principalmente relacionados con el microtráfico.
El episodio más reciente ocurrió en la noche del pasado martes, 31 de marzo, bajo las escaleras de un supermercado ubicado en un punto neurálgico para esta economía ilegal, en la entrada a un sector reconocido por la alta presencia de habitantes de calle.
El hecho se registró en la esquina de la avenida 5AN con calle 10A, en el ingreso al barrio Cerro Norte. Allí, sobre las 8:30 de la noche, entre bolsas de basura, encendedores dañados y telas viejas, dos habitantes de calle fueron atacados a disparos por criminales que se movilizaban en moto.
El ataque fue indiscriminado y dejó dos víctimas: una mujer y un hombre, quienes, según versiones de la comunidad, serían madre e hijo. El hombre murió en el lugar, mientras que la mujer fue trasladada a un centro asistencial en estado grave.
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Minutos después, la escena se llenó de curiosos, mientras llegaban las autoridades para iniciar las investigaciones. Patrullas de la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) acordonaron el sitio y, posteriormente, hizo presencia la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho), encargada de atender el caso.
Entre vecinos y conocidos se conocieron detalles de la difícil situación de las víctimas, quienes, al parecer, hacían parte de un entorno marcado por el abandono y la dinámica de una de las “ollas” de estupefacientes más temidas y reconocidas de la ciudad.
Según versiones, ambos, junto con otros habitantes de calle, vivían en una casa abandonada en la parte alta del barrio, no muy lejos del lugar donde ocurrió el crimen.
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Episodios anteriores
En la mañana de ese mismo día, una riña con arma blanca dejó a una mujer muerta en la ribera del río Pamplonita.
Esta racha violenta había comenzado el pasado 24 de marzo, cuando dos consumidores de estupefacientes fueron asesinados a disparos en un canal aledaño a la avenida 7, a la altura de la calle 5N, en el barrio Sevilla, zona cercana a Cerro Norte y también afectada por problemas de indigencia y microtráfico.
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