En medio de la tierra, la basura y las hojas secas, un macabro hallazgo rompió la rutina del sector: el cuerpo de un hombre yacía acurrucado, de rodillas, con la cabeza inclinada y las manos juntas a ras del suelo, en un canal de aguas lluvias ubicado junto a la intersección del Anillo Vial Occidental, en la vía hacia El Zulia.
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El panorama no parecía extraño para las pocas personas que transitaban por el sector, pues el cuerpo estaba en un desnivel que impedía que motociclistas y conductores lo notaran durante la mañana del 8 de abril.
En un primer momento, algunos peatones que pasaron por el lugar y apenas alcanzaron a ver la parte superior del cuerpo sospecharon que se trataba de un consumidor de estupefacientes. Sin embargo, quienes se acercaron por curiosidad descubrieron que se trataba de un nuevo homicidio en la ciudad.
El hombre estaba inerte y, al observar con más detalle, notaron que debajo de él había un charco de sangre, además de manchas rojas en brazos y piernas. Un factor que llamó la atención fue el olor putrefacto, aunque no se ha establecido si provenía del cuerpo o de algún animal muerto cercano.
El joven, que aún no ha sido identificado, vestía tenis grises, pantaloneta roja, camiseta negra y una gorra del mismo color. Además, tenía algunos tatuajes en el brazo derecho y portaba un pequeño bolso negro cruzado a la altura del pecho.
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El reporte llegó a las autoridades y una patrulla policial arribó al desolado sector, acordonando la zona a la espera de la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho), encargada de realizar el levantamiento del cuerpo.
El procedimiento fue complejo debido al lugar donde se encontraba la víctima. Primero se realizó la inspección en el desnivel y, posteriormente, el cuerpo fue embalado y trasladado en un vehículo judicial hasta las instalaciones de Medicina Legal, donde se trabajará en su identificación, ya que en el sitio no se encontraron documentos.
El poco material probatorio hallado por los uniformados proviene del bolso que llevaba la víctima, el cual será clave para tratar de reconstruir los hechos. Las pistas son escasas: la falta de identidad, de cámaras de seguridad y de testigos dificulta esclarecer este misterioso crimen. Por ahora, se presume que en horas de la mañana alguien le disparó en repetidas ocasiones y luego huyó del lugar.