Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Judicial
Cuatro años de silencio por el caso del taxi incinerado en Cúcuta que dejó a una familia a la deriva
El vehículo fue atacado en una emboscada por presuntos integrantes de la disidencia de las Farc.
Authored by
Image
La opinión
La Opinión
Martes, 5 de Mayo de 2026

Esta semana se cumplirán cuatro años del incidente que cambió para siempre la vida de Yaneth Urbina y Gamadiel Millán, una familia bogotana que, al llegar a Cúcuta en 2022, sufrió una serie de hechos desafortunados que han convertido su estadía en la capital nortesantandereana en una verdadera pesadilla.

Cuando llevaban apenas unos meses en la ciudad y empezaban a encontrar estabilidad económica con un taxi que estaban terminando de pagar, fueron víctimas de una violenta ola de ataques en la que varios vehículos de servicio público fueron incinerados indiscriminadamente por criminales.


Siga leyendo: Un obrero, un líder comunal y dos hinchas, las víctimas de la masacre en Cúcuta


El Chevrolet Spark, de placa SPY-374, fue blanco de un atentado incendiario ocurrido en la noche del 7 de mayo de 2022, en el barrio Camilo Torres, en Cúcuta. El hecho dejó un lesionado y, a pocos días de cumplirse cuatro años, sigue generando profundas secuelas.

El caso terminó separando a la familia. Ante la falta de oportunidades, la nula respuesta del Estado y la imposibilidad de recuperarse de lo ocurrido, Gamadiel se vio obligado a emigrar a otras ciudades en busca de trabajo, mientras Yaneth permanece en Cúcuta, trabajando para cubrir los gastos diarios.

Hoy, de ese taxi no queda nada. Incluso desconocen el paradero de los restos calcinados que quedaron tras el ataque. En un primer momento contaron con la asesoría de un abogado, pero no se lograron adelantar los trámites necesarios para acceder a una compensación. Actualmente, sin recursos para costear defensa legal, la esperanza de justicia parece cada vez más lejana.


También: Frente a testigos y cámaras, ejecutaron a Anyelo por la espalda en Villa del Rosario


Una emboscada

Con lágrimas, Yaneth recuerda lo ocurrido aquella noche del 7 de mayo. El vehículo era conducido por un chofer que alternaba turnos con Gamadiel y que aceptó una carrera desde el centro de Cúcuta hacia el barrio Camilo Torres.

Al llegar al destino, un motociclista amenazó al conductor. El pasajero, que resultó ser cómplice, se le identificó presuntamente junto con el otro hombre como integrante del Frente 33 de las disidencias de las Farc. Acto seguido, lo obligaron a detener el vehículo, sacaron una botella con gasolina, rociaron el interior del carro y le prendieron fuego.

Sin importarles que el conductor estuviera dentro, prácticamente atrapado, abandonaron el vehículo envuelto en llamas. Fueron segundos de angustia: el fuego comenzó a alcanzarlo y tuvo que ser auxiliado por vecinos.

Desde entonces, la familia asegura que lo único que ha recibido es silencio por parte de las autoridades, sin ningún tipo de reparación o compensación, pese a haber sido víctimas de un hecho que les arrebató su sustento.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Temas del Día