Momentos de angustia, confusión y dolor vivieron los familiares de Freddy Gabriel Cevallos Jiménez en la vereda Agua Blanca, en la zona rural de Cúcuta, al ver cómo, a plena luz del día, criminales a bordo de una motocicleta acabaron con la vida del hombre, de 44 años, sin motivo aparente.
Este sector está ubicado en la vía a Puerto Santander, donde ya se han cometido por lo menos cuatro homicidios en el último mes. La vereda, perteneciente al corregimiento Buena Esperanza, en la zona rural de Cúcuta, se convirtió en el más reciente escenario de violencia en el área metropolitana.
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El lugar donde se perpetró el asesinato queda a poco más de 12 kilómetros del Anillo Vial Occidental. El crimen ocurrió hacia las 11:40 a. m. del pasado viernes, 17 de abril, cuando la víctima departía con su familia.
De forma repentina, y ante la mirada de un allegado que presenció lo sucedido, aparecieron dos hombres a bordo de una motocicleta Suzuki AX4 blanca. Los sujetos se detuvieron frente a Freddy y le dispararon al menos en cuatro oportunidades.
El homicidio fue ejecutado con precisión, pues la muerte del comerciante fue instantánea. Bastaron apenas unos minutos para que el caso llegara a oídos de las autoridades, que no pudieron acudir al levantamiento del cuerpo por razones de seguridad.
Por lo tanto, se coordinó con una funeraria para realizar el traslado del cadáver. Horas más tarde, una carroza fúnebre blanca arribó al lugar para llevarlo a las instalaciones de Medicina Legal, en la capital nortesantandereana, donde el personal judicial pudo realizar finalmente la inspección.
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El crimen es un misterio, tanto para la familia como para las autoridades, pues no se ha logrado establecer una hipótesis preliminar sobre lo que pudo desencadenar un ataque tan frío y calculado.
Según sus allegados, el hombre no tenía problemas ni había recibido amenazas. Aunque ya se inició la investigación para identificar a los responsables, el panorama es complejo debido a la dificultad de acceso de las autoridades a la zona y a la falta de información sobre los atacantes.
En tanto, este es el quinto homicidio cometido en esta vía en menos de 30 días. Dos de los casos anteriores ocurrieron a mediados de marzo en Puerto Lleras y, cerca de una semana después, otros dos jóvenes fueron asesinados en otro tramo de la misma vía.
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