El pasado 19 de agosto el presidente de Venezuela Nicolás Maduro decretó el cierre de frontera con Colombia, luego de un ataque contra tres jóvenes de las Fuerzas Armadas del vecino país.
Tras el cierre, que en principio era de 72 horas, se decretaron varias medidas de contingencia por parte del gobierno colombiano al verse obligado a recibir a cerca 22 mil colombianos que residían en Venezuela.
Dentro de las medidas, se registraron la expedición de 10 decretos para los 40 municipios que están en la frontera, se llegaron a hospedar 2.409 personas en albergues y hoteles, y se habilitaron corredores humanitarios para el paso de niños y niñas a los colegios, trabajadores, turistas y personas que requieren un servicio especial de salud.
Cada ministro desde su cartera anunció medidas con el fin de ayudar a quienes llegaban, y hasta el Congreso de la República bajo la representación de comisiones se hicieron presentes en las zonas más perjudicadas.
Mientras tanto, el gobierno, desde la voz de la canciller María Ángela Holguín y del presidente de la República Juan Manuel Santos, le ha dicho a los colombianos que hay que ver esta problemática como una oportunidad para “independizarse” de Venezuela.
A hoy, tres meses después de la sorpresiva decisión de vecino país, que algunos califican como una estrategia para evitar las elecciones que se deben efectuar en Venezuela en el próximo mes de diciembre, sigue vigente el pedido de quienes viven en la frontera para que solucionen la crisis.
Lo más preocupante, por el momento parece ser las oportunidades laborales, pues conductores, tramitadores, oficinistas, empleados, obreros de transporte de carbón, mercancía seca, agencias de aduana y almacenadoras siguen pidiendo atención por parte del gobierno nacional. Esto, porque cerca 2.500 personas se están quedando sin trabajo por la falta de operaciones, importaciones, exportación, y tránsito aduanero.
A ese llamado se han sumado los nuevos ediles de las zonas fronterizas, pues afirman que con el cierre, estos lugares sin desarrollo de industrias y sin empleo, están sufriendo grandes dificultades que requieren de soluciones estructurales.
Durante los últimos días también se ha denunciado la posibilidad de que se cierren los corredores humanitarios para el paso de los estudiantes, e incluso se ha denunciado chantajes por parte de la guardia venezolana para el paso de las personas.
Ante esto el gobernador del Estado de Táchira José Gregorio Vielma Mora ha pedido a la comunidad que denuncie cualquier tipo de chantaje, y sobre el posible cierre ha asegurado que el corredor estará vigente, al menos, hasta que termine el año escolar.
El gobernador del Táchira también ha afirmado que se está coordinando los aspectos logísticos para el paso de 123 camiones que se encuentran del lado venezolano y 243 del lado colombiano.
Pero lo cierto, es que medidas estructurales no se tomarán hasta que se den las elecciones de diciembre en Venezuela, o al menos eso dio a entender el nuevo gobernador electo de Norte de Santander William Villamizar sobre las relaciones diplomáticas, luego de una reunión con el presidente Juan Manuel Santos en Casa de Nariño.
“Se está apunto de generar las elecciones en ese país, vamos a esperar a que pase ese proceso y una vez hayan unos resultados allá se iniciarán todas las acciones diplomáticas y haremos todo el acompañamiento respectivo para que se logre abrir la frontera”, dijo el gobernador.
*Bogotá | Colprensa
