Para los líderes gremiales de Cúcuta, el encuentro en Quito de los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Venezuela, Nicolás Maduro, no dejó más que apretones de manos y nada concreto para ya.
En lo que todos esperaban que se diera una noticia positiva que dejara ver una luz al final del túnel, la apertura de la frontera, no se dijo en lo absoluto nada y por ello las caras largas que se observaron en los tres pasos fronterizos en Cúcuta, Villa del Rosario y Puerto Santander.
Para el alcalde Donamaris Ramírez el resultado de ese encuentro trazó una agenda “y frente a ello solo queda esperar a que suceda algo”.
Dijo que una cosa es el cierre de la frontera y otra las violaciones a los derechos humanos, y sobre esto último debo decir que mis demandas interpuestas contra el presidente Maduro ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y ante la Corte Penal Internacional continuarán su curso, “no las detendré, porque se atropellaron a muchos compatriotas inocentes”.
El director de la Fundación Progresar, Wilfredo Cañizares, señaló que de ese encuentro no se esperaba mucho. No obstante, insistió en que el diálogo y las relaciones respetuosas es lo que debe imperar entre los dos mandatarios de frontera, dijo el líder social.
Para la directora de Camacol Cúcuta y Nororiente, Margarita Contreras, el encuentro trascendió sin mayores resultados.
Yo considero que a la reunión le faltó estructura clara y unos resultados medibles, con compromisos, fechas y datos cuantificables. Los apretones de mano no son garantías en estos procesos, precisó la dirigente gremial.
A su turno, el dirigente de Acopi Norte de Santander, Jairo Pulecio, dijo que el encuentro no colmó las expectativas de la mayoría de nortesantandereanos.
Lo que se alcanzó fue solo de relevancia básica, como fue que los embajadores retornaran a sus puestos en los respectivos países, dijo Pulecio.
Sin embargo -dijo- hubo algo que sí dejó preocupados a todos y fueron las expresiones no verbales del presidente Santos y el hecho de que no se hubieran dado la mano los dos presidentes.
“Eso lo que deja claro es que las relaciones siguen igual de tensas”, dijo el líder de Acopi.
Para los habitantes de La Parada (Villa del Rosario), El Escobal (Cúcuta) y Puerto Santander, el encuentro no dejó nada concreto.
“Todos esperábamos que se dijera algo de la frontera, si se iba a abrir o no, porque eso es lo que realmente interesa a todos quienes vivimos en esta zona limítrofe”, dijo el transportador Benedicto Arrieta.
Micaela Flórez, quien se dedica al cambio de moneda en La Parada, dijo que las cosas en la frontera parecieran no tener una solución en el corto plazo.
