Los conflictos que se están presentando dentro de los albergues, sumado a los problemas de seguridad que por estos días se registran con los robos entre refugiados, provocaron que las autoridades instalaran iluminación y cámaras de seguridad en los lugares donde atienden a deportados y repatriados.
Así lo dijo la Unidad para la Gestión del Riesgo (Ungrd), entidad que informó que la medida se tomó con el fin de garantizar la seguridad y mayor convivencia dentro de los deportados.
La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), Cristina Plazas, rechazó además que se estuviera revictimizando a niños y a mujeres a quienes estaban ofreciendo por su cabello 20 mil pesos.
Plazas había llamado a la Policía para que reforzara la seguridad en los centros teniendo en cuenta que son habitados por niños. (Lea también Más de 16.000 personas han vuelto a Colombia por la crisis con Venezuela)
En algunos albergues personas inescrupulosas roban la ropa de los deportados para venderla. Así mismo, se pudo conocer que ante la necesidad de dinero, hay quienes aprovechan para vender la bienestarina que regala el Icbf.
Hoy, los albergues de Villa Antigua, Morichal, Coliseo Municipal y la Universidad Francisco de Paula Santander ya tienen sistemas de seguridad.
La instalación de las cámaras también permitirá la identificación de personas que intentan vender drogas en los refugios, como ha sido denunciado en varias oportunidades.