En momentos en que en la ciudad no se define una fórmula práctica para normalizar el consumo de gasolina y de paso acabar de una vez por todas con las interminables colas en las estaciones de servicio, ayer, el alcalde Donamaris Ramírez Lobo le planteó al Gobierno Nacional que se autorice la presencia de estaciones venezolanas en Cúcuta.
Ramírez sugirió que haya cuatro o cinco estaciones PDVSA, con lo cual se entraría de lleno a combatir también el contrabando de combustibles en esta zona de frontera.
“Que nos vendan (Pdvsa) la gasolina con un precio preferencial y nos permitan tener en Cúcuta estaciones con combustible venezolano”, precisó Ramírez en su propuesta al presidente Santos.
Dijo que si se da esta propuesta, la idea es que estas bombas sean administradas por las asociaciones de pimpineros cucuteños.
Del tema –dijo Ramírez- ya se habló con funcionarios del ministerio de Hacienda, con quienes se trabaja en la aprobación de recursos para crear las dos estaciones iniciales que serían manejadas por los pimpineros locales.
“Yo espero que en Quito (donde se reunirán los presidentes) se llegue a acuerdos que beneficien a esta zona de frontera. Le hago un llamado especial al Gobierno nacional para que nos habrá más estaciones o nos autoricen que lleguen las venezolanas”, finalizó el mandatario.
Ramírez confirmó que el Ministerio de Minas aprobó un cupo adicional de 3 millones de galones de gasolina, con lo cual se aumenta a 10 millones el cupo global para Norte de Santander en el presente mes.
Este combustible –dijo- se empezará a despachar desde el próximo lunes a las distintas estaciones de gasolina, cuando también entra en vigencia la medida del pico y placa para la venta.
