La situación en La Casa de las Monjas es caótica.
El albergue, ubicado en Villa del Rosario, está copado de madres y niños que llegaron desde Venezuela.
A tres cuadras de allí permanecen los papás de los menores. Viven en otro albergue y mientras pasa el día, arriesgan sus vidas cruzando el río para recuperar sus bienes.
En La Casa de las Monjas hay preocupación pues empiezan a aparecer los primeros brotes de gripa y "es muy difícil la situación porque este virus se extiende rápido", dijo Guillermo José García Prieto, secretario de Cultura, Turismo y Educación de Villa del Rosario.
Agregó que en las últimas horas personal de salud pública llegó al lugar para prestar atenciones a los menores enfermos.
"En el albergue tenemos niños recién nacidos, de algunos meses, también de 5, 8, 10 y 15 años, pero estamos colapsados", sostuvo el secretario.
"Tengo seis hijos y no se a donde ir"
Luz Dary Vergel tiene 37 años y es una de las madres que llegó al albergue desde el pasado lunes cuando según ella, las autoridades venezolanas ingresaron a la población de Mi Pequeña Barinas y los obligaron a salir.
"Yo tengo seis hijos y no se a donde ir", dijo Vergel, y con voz entrecortada recordó los momentos que vivió cuando corrió con sus pequeños por una trocha hacia Colombia.
Sus hijos reciben clases durante el día en un colegio de Villa del Rosario.
En las noches, tiene que calmar el llanto de cada uno, "me dicen, mamá quiero ir a mi casa, ¿por qué estamos aquí?, contó Luz Dary.
Pero el drama de esta madre no termina ahí, su rostro evidencia la angustia de saber qué pasará con otro de sus hijos que desde hace cinco meses permanece encarcelado en Venezuela.
"No he ido al Centro de Migraciones porque no sé después qué podría pasar con mi hijo, si lo podré volver a ver", relató.
Luz Dary no sabe qué hacer "estoy a la deriva, no sé qué voy a hacer con mis hijos" finalizó.
