Aunque por el riesgo de colapso cientos de estudiantes de Herrán debieron desalojar en 2011 la recién construida sede del colegio Perpetuo Socorro, hoy tres años después este sitio tiene nuevos inquilinos.
Cuatro familias de deportados permanecen allí.

Flor Machado, deportada de Abejales, (Táchira), permanece desde hace casi dos meses ocupando dos salones.
En un aula —que mide 10 metros de fondo por 8 de ancho— ubicó su cocina y en otra duerme con sus hijos. Usan los escasos servicios públicos y las deterioradas baterías sanitarias, que tiene la estructura.
En los salones ubicaron camas, guardaropas y todos los enseres de un hogar, pero allí duermen con la zozobra de que pueda caerse uno de los salones.
“Estamos muy agradecidos, porque temporalmente nos dieron una posada. Ya hay familias que se han ido por temor”, dijo uno de los refugiados.
En el lugar pernoctan 8 niños y 12 adultos, con permiso de la alcaldía, que inicialmente les dio las primeras ayudas.
Hacia 2010 el colegio fue una moderna sede dotada con baños, laboratorios y salones tipo campestre. Sin embargo, poco tiempo después fue abandonado porque paredes y ventanas comenzaron a romperse.
El alcalde de Herrán, Hernando Cely, no quiso referirse al estado del colegio, indicando que cualquier información sobre el deterioro de la obra es con los entes de control.
El pueblo no se va
En 2002, el ministerio del Interior declaró en calamidad pública a este pueblo, que se hunde por una falla geológica desde hace más de 40 años.
Aunque se elaboró un proyecto para el reasentamiento, el alcalde dijo que la gente desconfió de la estabilidad de los nuevos terrenos y por eso decidió actuar mejorando el alcantarillado, el acueducto y todo lo relacionado con la escorrentía, “dado que el agua es el factor detonante del riesgo y lo que buscamos es mitigarlo”
Herrán es atravesado por una falla geológica que proviene de Mérida, pasa por San Cristobal, el municipio de Rafael Urdaneta y Las Delicias.
“Nosotros no desconocemos que estamos en una falla geológica porque estamos ubicados en la cordillera Oriental. Pero aprendimos a convivir con ella”, dijo el alcalde.
