El cantante J Balvin se dejó contagiar por la alegría de los llamados “abuelos tiktokers” del asilo San Rafael, en Bucaramanga, quienes se han vuelto virales por sus bailes y contenido en redes para recaudar fondos.
En medio de su visita a la ‘Ciudad Bonita’, donde regresó a los escenarios tras casi siete años, el artista decidió conocerlos personalmente. El emotivo encuentro no solo le permitió compartir su energía, sino también amplificar la historia de estos adultos mayores ante millones de seguidores.