Después del guayabo del triunfo, hay que empezar a estructurar desde ya el trabajo de por la región desde el Congreso de la República, por un lado para Norte de Santander y por el otro del Gran Santander.
La bancada nortesantandereana que los votantes definieron en los comicios del ocho de marzo debe proceder a actuar desde este momento en favor de la región, despojándose de cualquier color partidista.
Aunque conquistaron las credenciales por equis o ye agrupación política, en esta ocasión es indispensable que hagan sentir el espíritu local e inicien los contactos con las fuerzas vivas y la comunidad para trazar las estrategias a seguir.
Como a los senadores y representantes de la región les corresponderá el nuevo gobierno que se elija en las presidenciales de mayo y junio -en las primera y segunda vuelta- la mejor labor que les compete es preparar desde este instante las tareas a desarrollar en beneficio del departamento fronterizo.
Los nortesantandereanos esperan de ellos que como integrantes de la bancada regional se hagan sentir y escuchar con proyectos, debates y gestiones tanto en el Legislativo como ante el Ejecutivo.
Sin importar quien llegue a la Presidencia de la República, la misión de quienes recibieron el respaldo del electorado en los tarjetones para ambas cámaras es darle preferencia a los intereses de la región.
Con los gremios económicos y las autoridades locales y regionales es requerido que se sienten a considerar y plasmar en un documento las más urgentes acciones que se requieren para vigorizar el desarrollo del departamento.
Pero no basta con eso. Sino que haya un compromiso de actuar unificadamente para que esas necesarias medidas y políticas estructurales logren ponerse en marcha.
Actuar de esa manera llevará a que mejore la imagen de los integrantes de las curules por Norte de Santander en el Capitolio en el entendido que tendrán como meta esencial a esta zona fronteriza con Venezuela que tantas dificultades sociales, económicas y de inseguridad ha tenido que enfrentar.
A esa especie de hoja de ruta de los congresistas de esta parte del país haya que anexarle las sugerencias y pedidos de la comunidad en general y de los demás sectores de la vida regional, para que por ejemplo las acciones gubernamentales se alejen del centralismo y pongan en el foco a áreas territoriales como la que ellos representan.
Debe darse un cambio en este aspecto para que la fuerza congresual actúe y se logren las metas trazadas desde el punto de vista de la gestión y el impulso ante el gobierno central.
Por ejemplo, una de las acciones que desde este momento pueden ir emprendiendo es que se conviertan en difusores de la marca región Norte de Santander dentro de ese propósito de empoderar al departamento y lograr que sea un punto de llegada de inversiones nacionales y extranjeras en los sectores productivo, turístico y agropecuario.
En el mismo sentido deberá actuarse desde el Senado y la Cámara por parte de los congresistas del Gran Santander para que los habitantes de los dos departamentos logren que se abran opciones para esta Región Administrativa de Planeación (RAP).
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