La sustitución voluntaria de cultivos ilícitos, concebida en el punto 4 de los acuerdos logrados en La Habana entre el Gobierno y las Farc, es uno de los pasos más audaces que se están dando en Colombia para la construcción de la paz.
Según el director del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), Eduardo Díaz Uribe, no se trata de arrancar matas de hoja de coca en los territorios donde han imperado la violencia y las economías ilegales, sino allanar el camino para que la paz sea estable y duradera con herramientas para transformar la vida de miles de colombianos que han vivido agobiados por la pobreza y la inequidad.
El PNIS es liderado por la Presidencia en cabeza de la Alta Consejería para el Posconflicto, y ha contado con el apoyo de las Farc en las diferentes regiones del país, abarcando 2 mil 490 veredas de 85 municipios en 15 departamentos, y ha vinculado mediante compromisos individuales a más de 54 mil familias.
Las comunidades de Nariño, Cauca, sur de Bolívar, Norte de Santander, Guaviare, Meta, Caquetá y otras zonas afectadas por el conflicto, están cansadas de la violencia y demandan la presencia del Estado. Todos debemos aportar a la generación de climas de convivencia para dejar atrás la historia de la guerra en Colombia, ha dicho con énfasis el doctor Díaz Uribe.
En territorios lejanos, como Vichada, donde no circulaba el peso sino la pasta de coca como patrón comercial, donde los profesores enseñaban las cuatro operaciones contando matas de coca, hoy los niños aprenden a sumar y restar con pepas de cacao. Este cacao es cultivado legalmente, así como en otras regiones la cúrcuma, maíz, café, yuca, plátano, sacha inchi, (pepas con aceite ricas en omega 3), y otros productos, permitirán a las comunidades fortalecer las economías locales y mejorar sus ingresos.
En nuestra región del Catatumbo la sustitución de cultivos ilícitos avanza con paso firme y urge acelerar. Con el apoyo de la administración seccional, las matas de coca están siendo reemplazadas por fríjol, maíz y pimentón que se cultivan en 15 hectáreas de La Gabarra y Caño Indio.
En varios supermercados de Cúcuta se están vendiendo ya estos productos, que son el resultado concreto de un proyecto al que están vinculados 40 familias, que cuenta con el apoyo de los gobiernos nacional y departamental y al que le han apostado los campesinos que antes cultivaban la coca.
Son los nuevos productos de la Marca Paz Catatumbo.
Por otra parte, la Dirección de Sustitución de Cultivos Ilícitos, DSCI, inició la bancarización de más de 21 mil personas que suscribieron acuerdos con el Gobierno.
Se puso en marcha la estrategia de retiros con tarjeta en sucursales del Banco Agrario, inicialmente en Briceño, Antioquia, Uribe, en el Meta, Tibú, Norte de Santander, San José del Guaviare-Colinas, en el Guaviare, y Puerto Asís, en Putumayo.
En medio de tan buenas noticias también surgen motivos y señales de preocupación: los asesinatos y amenazas contra los líderes sociales, algunos de ellos comprometidos con el proceso de sustitución voluntaria.
Hay grupos criminales que están contra el proceso de sustitución, de la erradicación de cultivos ilícitos y de la restitución de tierras. Enfrentarlos es otra tarea del Gobierno y las comunidades.
La sustitución de cultivos ilícitos está funcionando. El éxito del programa es el fracaso de quienes quieren heredar esas rentas malditas y perpetuarse en la ilegalidad.
