Por las calles y avenidas de Cúcuta el 75% aproximadamente, de las motos y carros particulares que circulan diariamente no cuentan con el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), preocupante dato del que se derivan varias consecuencias e impactos negativos.
Después de escucharle decir eso al secretario de Tránsito, Mayid Gene Beltrán, y ver un listado del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT) que señala que en todo Norte de Santander el 53% de los vehículos no cuentan con el SOAT vigente, salta la evidencia sobre por qué en estas tierras no es bienvenido el Grupo Élite de Tránsito de la Policía.
Al ser infractores de tan grave hecho, es lógico que los dueños y poseedores de esos automotores no quieran verse sorprendidos en un retén de control, porque a la fija terminarán multados y hasta con el carro o la moto inmovilizados en los patios.
A 31 de enero de este año, del RUNT surge la información que de 15’925.315 automotores en Colombia, el 48% aparece con SOAT no vigente, es decir, 7’587.594, cuestión que se supone debe de tener con los pelos de punta al mismo Gobierno Nacional, porque el de por sí ya golpeado sistema de salud, es el más perjudicado por esa recurrente evasión a la norma.
Hablando de consecuencias, la Superintendencia Financiera a la pregunta: ¿Qué sucede en un accidente de un carro sin SOAT? Responde: “En los casos en que no existe seguro o el vehículo no es identificado, la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) a través de la subcuenta de Eventos Catastróficos y Accidentes de Tránsito (ECAT), cubre a los lesionados”.
Se supone que después vendrán las acciones del Estado contra el dueño del automóvil o motocicleta para que responda por los dineros que por su culpa se gastaron con cargo a esa subcuenta. ¿Será que esto ocurre? ¿O todo se queda en la maraña de trámites y burocracia?
Por eso sería bueno que la Contraloría, la Auditoría o el mismo Adres le precisen al país cuántos de esos dineros se han recuperado, porque al ver los altísimos porcentajes de autos que van por las calles sin el SOAT, es indudable que en los siniestros viales muchos de los evasores resulten involucrados.
Un dato correspondiente a 2019 señala como la Adres emprendió una cruzada de cobro coactivo contra 43.000 propietarios y conductores de vehículos sin SOAT que ocasionaron accidentes de tránsito, por los que el Estado tuvo que responderles a las víctimas con el gasto de las atenciones médicas y las indemnizaciones en caso de muerte.
Según Fasecolda, el SOAT es una fuente importante de recursos para la salud, pues a través de este seguro la Adres recibe más de $1,6 billones anuales.
Para un departamento como el nuestro resulta muy delicado tener en sus carreteras y vías urbanas a 177.927 vehículos circulando sin el SOAT al día, en una práctica que pese a las incidencias tiende a crecer en el país, como se advierte en Arauca (82%), Córdoba (80%), Sucre (79%), Magdalena (76%) y Cesar (73%), por ejemplo.
Con ese panorama, lo lógico es que se emprendan más operativos contra quienes persisten en volverse perpetuos evasores del SOAT, pero que ponen el grito en el cielo cuando la autoridad aplica los debidos controles para que cumplan con las normas.
