Norte de Santander, Cauca, Caquetá, Putumayo, Guaviare, Meta, Chocó, Antioquia y Sucre, no es la lista de regiones que van a ser favorecidos con millonarias inversiones ni con programas sociales gubernamentales, sino que hacen parte de las advertencias sobre los riesgos para las elecciones del 29 de octubre.
Los nueve departamentos como puede observarse son los que enfrentan complicadas situaciones de violencia y orden público por la presencia de los distintos grupos armados ilegales, que hoy están devolviendo la situación a las peores épocas.
Un millón y medio de personas se quedarían sin votar en Colombia en los comicios regionales en que se elegirán gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles, porque las garantías son inexistentes para que los electores acudan a las urnas por el peligro de acciones armadas.
Para ratificar lo sucedido, la Federación Nacional de Departamentos manifestó que hay tres organizaciones generadoras de los riesgos para que los colombianos en diversos lugares del país puedan ir a votar, como son la disidencia de las Farc, la guerrilla del Eln y los llamados Grupos Armados Organizados (GAOR).
Y al determinar la información que maneja la Misión de Observación Electoral (MOE) sobre las incidencias, se resalta que el Clan del Golfo que también es identificado como Autodefensas Gaitanistas de Colombia tiene presencia en 214 municipios, el Eln se encuentra en 123 y la disidencia en otras 170 localidades.
Haciendo un paréntesis, ojalá el cese del fuego de seis meses pactado entre el Gobierno Nacional y el Eln se vea reflejado en el respeto por parte de la organización subversiva a las elecciones locales, que sería realmente una de sus verdaderas muestras de querer avanzar en una negociación de paz, que en la práctica equivale a alejarse de cualquier interferencia violenta al debate democrático que se encuentra en marcha en Colombia.
El voto libre y sin ninguna clase de presión es el trabajo en que deben empeñarse las autoridades electorales, el Gobierno Nacional y las Fuerzas Armadas, para borrar lo que muestra el mapa de riesgo electoral: 79 municipios y 600 puestos de votación en donde podrían verse afectados los comicios.
En Probogotá, la MOE dejó entrever que la situación continúa siendo delicada, teniendo entre los lugares de riesgo a Cúcuta y Tibú, lo cual de por sí equivale a una situación preocupante para la jornada electoral de octubre en Norte de Santander, porque tiene a su capital y al municipio más importante del Catatumbo en ese listado.
La organización no gubernamental aseguró que todavía hay tiempo para que se dispongan las acciones de seguridad necesarias para que todas las mesas que se instalen en el territorio nacional estén abiertas para recibir a los votantes.
“Se tienen cinco meses para dar las garantías”, es el mensaje dejado por la MOE al Gobierno Nacional, a la Policía, el Ejército y la organización electoral para que los operativos especiales de presencia y control se establezcan y consoliden y se brinden las garantías de seguridad.
En ese sentido quedó sonando lo afirmado por Alejandra Barrios (MOE), que es “irresponsable asegurar que estamos ante un proceso (electoral) fallido”, en una ratificación de la urgencia del trabajo coordinado para controlar los hechos amenazantes.
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