Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Editorial
La pesadilla de las balas perdidas
Entre las más terribles amenazas que nos acechan por esta época están las llamadas balas perdidas.
Authored by
Domingo, 17 de Diciembre de 2017

Es lo más normal por estos días que nos reunamos en familia con fervor y entusiasmo alrededor del pesebre y al calor de la novena para despedir el año, hacer los balances acostumbrados y pensar en los planes para el que viene. 

Las celebraciones de Navidad, Año Nuevo y Fiesta de Reyes son ocasiones propicias para el reencuentro feliz con amigos, familiares y vecinos.

Desafortunadamente, en Cúcuta y en el resto del país estas fiestas terminan muchas veces en tragedias y pesadillas inexplicables. 

Entre las más terribles amenazas que nos acechan por esta época están las llamadas balas perdidas. 

Se ha vuelto una temible costumbre difícil de erradicar el hacer disparos indiscriminados al aire, sin tener en cuenta ni advertir los riesgos y peligros que acarrea esta absurda y peligrosa práctica, que constituye además una grave violación del Código de Policía y se castiga con cárcel. 

Según cifras del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), entre los años 1990 y 2017, unas 675 personas perdieron la vida por incidentes de este tipo, es decir, fueron víctimas mortales de las llamadas balas perdidas.

En lo que va corrido del año que está por terminar hubo un 35 por ciento menos – de 176 se bajó a 114 – pero el número de víctimas fatales pasó de 50 a 55, lo que significa un muerto cada seis días, según los datos entregados por el Cerac.

El 35 por ciento de las víctimas de las balas perdidas’son jóvenes menores de edad y es significativa también la cifra de mujeres muertas. 

La curiosidad y la menor conciencia del riesgo frente a estas situaciones podrían explicar esta trágica estadística. Los dos rangos de edad más afectados están entre los 10 y los 18 años y entre los 20 y los 30 años, de acuerdo con el informe oficial.

Estamos frente a cifras preocupantes que reclaman una mayor atención de las autoridades con la intensificación de los controles y restricciones sobre el uso y porte de armas, así estás se encuentren con salvoconductos o permisos legales. 

Y como ocurre con el caso de la pólvora, cuya prohibición está en manos de los alcaldes municipales, también aquí es necesaria la participación de la comunidad con la denuncia e información oportuna y cierta que permitan a las autoridades neutralizar o prevenir la acción irresponsable y criminal de los llamados ‘pistolocos’.

No se puede ser indiferente frente a tantos peligros. 

Es necesario trabajar en forma mancomunada con las autoridades y resulta pertinente hacer todo lo que sea posible para que los ciudadanos tengan el buen comportamiento que es necesario y exigen las normas de convivencia.  

La denuncia a tiempo permitirá más efectividad en las operaciones de las autoridades y como lo sostienen algunos expertos, esta de las balas perdidas es una violencia que no solo se puede reducir, sino también prevenir.

Temas del Día