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Economía
Ecuador dice que reducirá aranceles del 100% al 75% a Colombia; Paloma Valencia se atribuye el logro
El gobierno de Daniel Noboa anunció que reducirá los aranceles a importaciones colombianas, buscando desescalar tensiones diplomáticas y fortalecer la cooperación en seguridad fronteriza binacional.

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Colprensa
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Martes, 5 de Mayo de 2026

La relación comercial entre Colombia y Ecuador ha comenzado a mostrar señales de descongelamiento tras varios meses de una escalada que parecía no dar tregua.

La Presidencia de Ecuadro confirmó oficialmente que la denominada “tasa de seguridad” aplicada a los productos colombianos bajará del 100% al 75%, una medida que busca no solo aliviar el bolsillo de los exportadores nacionales, sino también abrir un canal de diálogo en materia de defensa.

Esta decisión se toma en un contexto donde los roces personales entre los mandatarios Daniel Noboa y Gustavo Petro habían paralizado agendas estratégicas en transporte de crudo y cooperación energética.

El ajuste arancelario entrará en vigencia de manera inmediata, aunque el cronograma operativo marca el 1 de junio como la fecha clave para la normalización de los flujos en aduana.

Según el Palacio de Carondelet, este movimiento ratifica la apertura del Gobierno ecuatoriano para avanzar hacia mecanismos de cooperación bilateral, especialmente en los 600 kilómetros de frontera común donde la criminalidad organizada dicta, muchas veces, el ritmo de la economía local.


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Una tregua económica en medio de la tormenta política

El aumento de estos gravámenes ha sido el termómetro de la crisis diplomática. Lo que en febrero comenzó como una tasa del 30%, escaló drásticamente al 100% en abril, cuando la tensión entre ambos países alcanzó su punto máximo.

Esta alza fue duramente criticada por las cámaras industriales y gremios de transportadores en ambos lados de la frontera, quienes advirtieron que tales barreras impositivas solo servían para incentivar el contrabando y asfixiar a los pequeños comerciantes de la zona de integración fronteriza.

El origen de esta disputa radica en la visión de seguridad del presidente Noboa, quien sostiene que la supuesta falta de control del Estado colombiano en su territorio obliga a Ecuador a invertir cerca de 400 millones de dólares adicionales para contener el avance de mafias dedicadas al narcotráfico y la minería ilegal.

A esto se sumó el choque ideológico por la situación del exvicepresidente Jorge Glas, a quien Petro ha calificado como “preso político”, una declaración que Quito interpreta como una intromisión directa en su soberanía y un ataque a su sistema judicial.

El factor seguridad y el control fronterizo

Para la administración de Noboa, la reducción del arancel no es un cheque en blanco, sino una invitación a que Colombia asuma una corresponsabilidad más activa en la vigilancia de los pasos fronterizos.

El argumento ecuatoriano es que el comercio legal no puede florecer si las rutas están bajo el control de grupos irregulares. Con esta rebaja al 75%, Ecuador espera que se activen nuevas mesas técnicas que permitan coordinar operaciones militares y policiales conjuntas, desescalando el tono de los reproches que han caracterizado las últimas cumbres bilaterales.

Por su parte, el Gobierno de Colombia ha recibido la noticia con una mezcla de cautela y optimismo. Aunque Bogotá impuso aranceles recíprocos como respuesta inicial a las medidas de Quito, protegiendo únicamente los insumos básicos para la industria nacional, la intención actual es retomar el flujo tradicional de bienes.

La canciller Rosa Villavicencio señaló que esta apertura es la oportunidad que esperaban para restablecer las relaciones diplomáticas plenas y buscar un espacio de diálogo que el vecino país había mantenido cerrado durante semanas.

La ministra de Relaciones Exteriores aseguró que volverán a buscar un espacio de acercamiento para encontrar soluciones definitivas que eliminen estas barreras técnicas.

La meta de la Cancillería es que el intercambio comercial recupere los niveles previos a la crisis, entendiendo que la interdependencia entre ambos mercados es vital para el desarrollo del suroccidente colombiano y el norte ecuatoriano.

Con este anuncio el tablero político se movió por cuenta de la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia, quien se atribuyó parte del éxito en esta gestión tras sostener una conversación directa con el presidente Noboa.

Según Valencia, en dicho encuentro se expresó la voluntad de sectores políticos colombianos de cooperar frontalmente contra el crimen organizado.


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“Como muestra de su buena voluntad con Colombia, el gobierno de Ecuador informó que baja los aranceles del 100% al 75%. Una buena noticia para el suroccidente del país”, dijo.

La candidata proyectó que, con la construcción de una nueva relación binacional a partir del próximo 7 de agosto, el objetivo será llevar los aranceles nuevamente al 0%, eliminando cualquier vestigio de la “tasa de seguridad” que hoy condiciona el comercio entre ambas naciones.

Tomado de El Colombiano


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