La estupenda participación que tuvieron los gimnastas nortesantandereanos en los pasados Juegos Bolivarianos de Santa Marta 2017, justas que Colombia dominó con amplia superioridad, sirvió para que todos, de manera unánime, reconocieran el enorme potencial que tienen los deportistas de esta región del país, y a Norte de Santander como una inagotable cuna de gimnastas.
Cuando volvieron a Cúcuta llovieron saludos, felicitaciones, ruedas de prensa, reconocimientos y muchas promesas.
Sin embargo, ha pasado más de un mes desde que regresaron de Santa Marta y algunas de esas promesas no se han convertido en realidad, no se les han cumplido.
Temerosos de que esos ofrecimientos se queden en solo anuncios políticos, piden celeridad y cumplimiento para seguir trabajando concentrados únicamente en la parte deportiva.
Las promesas del Alcalde
El alcalde de Cúcuta, César Rojas Ayala, celebró el triunfo de los gimnastas cucuteños y les prometió un ayuda importante para el 2018, dividida en tres partes.
La primera fue la entrega de 50 millones de pesos para que se invirtieran en implementación deportiva.
La intención de la liga es utilizar este recurso para la construcción de un sauna para rehabilitación física, y para hacerle algunas reparaciones menores al coliseo.
De la misma manera, el mandatario municipal asumió el compromiso ante los medios de comunicación de contratar en el lapso de dos años a cuatro entrenadores, de los equipos masculino y femenino, para asegurarles continuidad contractual y la tranquilidad de no estar pensando en la terminación de sus contratos.
Finalmente, Rojas Ayala prometió la creación de un proyecto para mejorarles las viviendas a los deportistas de escasos recursos, y gestionar becas estudiantiles para los atletas en las universidades de la ciudad.
“Me he comprometido para el próximo año a darles 50 millones de pesos para mejorar, o buscar los elementos que ellos necesitan. Haremos un acuerdo con el IMRD para nombrar los cuatro monitores que ellos necesitan. Les vamos a dar unas provisionalidades que les garantizan a ellos estabilidad, y que no estén al vaivén de que a las administraciones les guste o no el deporte”, dijo el alcalde el 24 de noviembre en su despacho. No obstante, nada de esto se ha cumplido y para los deportistas y entrenadores la preocupación crece, pues a medida que pase el tiempo la promesa puede quedar en el olvido. “Los contratos (de los monitores) tienen que empezar desde los primeros días del mes de enero (2018) para que ellos puedan acompañar y atender a los deportistas”, manifestó el alcalde en esa oportunidad.
“Ese día el alcalde sonó muy interesado en el tema. Preguntó por las condiciones de vivienda de los niños que están en las categorías menores, que son de escasos recursos, y dijo que los iba a incluir en un programa de mejoramiento de vivienda. También se comprometió con la contratación de los entrenadores, y con un dinero para la preparación del ciclo olímpico para Tokio-2020; sin embargo hasta el momento eso no se ha cumplido”, dijo el múltiple campeón bolivariano Jossimar Calvo Moreno, recordando el compromiso del alcalde el año pasado.
