El barrio 7 de agosto en Cúcuta fue nombrado de esa manera en honor a la batalla de Boyacá y al esfuerzo de las primeras familias por sacar adelante a este sector. De acuerdo con registros, su origen se remonta al año 1975.
Érika Castillo, presidente de Junta de Acción Comunal (JAC), explicó que los primeros 20 años de historia fueron difíciles ya que no contaban con servicio de acueducto ni alcantarillado. Indicó que esto empezó a cambiar en 1995 cuando el barrio fue legalizado.
Asimismo, Castillo afirmó que el progreso de la zona fue posible gracias al trabajo de algunos líderes sociales como Giovanny Vivas, quien trabajó varios años en bienestar de la comunidad.
En cuanto a los primeros habitantes, la mujer recordó que se dedicaban en su mayoría a ser obreros.“Eran personas humildes a las que se les donaron los terrenos para la construcción de sus viviendas. Sin embargo, siempre ha existido un marcado sentido de pertenencia por el vecindario”, dijo la presidenta de la junta.
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Lo destacado del barrio
Actualmente, el aspecto que más resalta en el 7 de agosto es su gente trabajadora. Jurgen Pérez comentó que los vecinos se caracterizan por dedicarse a la fabricación de zapatos, pantalones y a la carpintería.
Pérez resaltó que los ciudadanos también tienen la costumbre de destinar parte de lo recaudado para el mejoramiento del barrio. En ese sentido, señaló que en años anteriores los residentes lograron recuperar la avenida segunda y tercera.
De igual forma, se conoció que desde 2022 los habitantes han venido recolectando fondos para la construcción de una capilla en la avenida novena. “Ya está casi lista, actualmente solo nos faltan las bancas y unas oficinas”, precisó la líder comunal.