Si bien hubo pundonor para ir al frente y se encontró el empate de forma agónica con un golazo de Jaime Peralta (90+2’) decretando el 2-2 (previamente marcó Omar Albornoz al 70’), la repetición de errores sigue generando inconformidad en la hinchada.
El triunfo era vital en la capital de Casanare para mejorar el promedio en la tabla del descenso y no aprovecharlo, ante un elenco lleno de bajas, aumenta el malestar y más aun con el registro de cinco empates, siete derrotas y un solo triunfo.
Sumergidos en el fondo del descenso (0.62) y 18 en la tabla de posiciones, las necesidades son apremiantes en una nómina que parece estar en un bache a nivel mental, llena de desconfianza y que no mejora en la velocidad esperada.
El sábado, en el estadio General Santander, tendrá una oportunidad de sumar en casa ante Boyacá Chicó un rival directo en la lucha por la permanencia (0.85 de promedio).
Sobre lo acontecido ante Pereira, el director técnico Richard Páez dio sus impresiones reconociendo que el resultado es amargo porque no se aprovechó del todo la expulsión de Sebastián Acosta (53’).