
Los diálogos y acuerdos generosos con quienes han violado la ley pueden ser o ingenuidad o complicidad. Anónimo.
Parece una pantomima el asombro del presidente, del gobernador, alcaldes, iglesia, justicia y fuerza pública ante los hechos sangrientos de estos días en algunos municipios de nuestro departamento.
En la red, un caballero que muestra su cara y da su nombre, William Casas, refiere que en su profesión (no dice cuál), recorrió toda el área real del Catatumbo, y así pudo observar la convivencia de sus habitantes con la guerrilla; y hace la observación de que quienes hoy son desplazados por los insurgentes son los mismos que, en unión con la guardia indígena y campesina, atacaban a palo y piedra a la Policía y al Ejército y forzaban su retiro. Se pregunta por qué esos mismos no capturan a Diosdado Cabello, que se pasea entre ellos, y cobran los 25 millones de dólares que ofrecen los Estados Unidos, o por qué no entregan a los cabecillas guerrilleros y también se ganan las fortunas de recompensa.
Quise investigar en Wikipedia, Google y el Centro de Memoria Histórica – manejado por el padre jesuita Francisco de Roux y su equipo comunista - sobre cuál es en verdad la región del Catatumbo, y pocos datos serios y técnicos encontré. La narrativa está contaminada de sesgo ideológico en todas las fuentes. Al parecer con un criterio político se catalogaron estos once municipios como catatumberos, a saber, Ocaña, Ábrego, El Carmen, Convención, Teorama, San Calixto, Hacarí, La Playa, El Tarra, Tibú y Sardinata. El Zulia, cuyo río le aporta el mayor caudal al Catatumbo, no figura en tal lista.
Lo cierto es que el río Catatumbo tiene su origen en el cerro Jurisdicciones en territorio de Ábrego; allí mana como una pequeña quebrada llamada “río Oroque”. Al llegar a Ocaña, con un caudal que no merece hoy el nombre de río, se llama El Algodonal; sale de Ocaña y se une a la distancia con el río Tarra, en el municipio del mismo nombre; sigue su curso por latitudes del municipio de Tibú; allí recibe las aguas del río Sardinata, algo abundante, y del bautizado como Río de Oro, pero quien lo nutre y le da el cuerpo de verdadero río es el Zulia, cuyo nacimiento ocurre en los municipios de Arboledas, Salazar y Cucutilla y el que en su paso por Santiago se llama Peralonso. El Catatumbo tiene una longitud de 450 kilómetros desde su inicio. Unos 100 kilómetros antes de desembocar en el lago de Maracaibo, a la altura del corregimiento de La Gabarra, del municipio de Tibú, la corriente, que surca entre la selva, se denomina propiamente río Catatumbo. Entonces ya podemos hablar de la hoya o la cuenca del Catatumbo.
Este servidor recorrió esos lugares – Campo Dos, La Silla, Tibú, La Gabarra, Kilómetro 60, filo Gringo, y más acá por Luis Vero, corregimiento de Sardinata, que linda con Tibú, y Paccelli, corregimiento de éste - y navegó en canoa por dicha arteria fluvial. Hablo con propiedad porque conozco no solo el sector sino todo el departamento, y más, la provincia de Ocaña.
En definitiva, el único municipio que sí está regado por el río Catatumbo es Tibú. Los demás están muy lejanos como para meterlos en la misma olla, la hoya del Catatumbo. Por lo que ahí hay una falacia.
orlandoclavijotorrado@yahoo.es
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