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Isabel la católica
Cuando un país llega hasta el fondo de su degradación, surge siempre alguien capaz de sacarlo de ese abismo.
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Sábado, 9 de Mayo de 2026

En la Capilla Real de la catedral de Granada se conservan los restos mortuorios de los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, en unos sobrios féretros de color metálico sin adorno alguno, siguiendo sus instrucciones. Impresiona la sobriedad de estas tumbas tratándose de monarcas de tan grande importancia para España y para el mundo. 

Isabel era hermana media del disoluto rey de Castilla Enrique IV, cargado de vicios, y quien prácticamente había entregado el gobierno de su reino a varios de sus favoritos facilitando que se apoderaran de las riquezas reales y cometieran tropelías y abusos contra sus rivales y los súbditos puestos bajo su autoridad.

Enrique vivía obsesionado en concebir un hijo que continuara su dinastía, pero no había logrado embarazar a su esposa Juana, que era hermana del rey de Portugal. Los rumores en la corte se multiplicaban sobre la incapacidad y las inclinaciones homosexuales del rey, tanto que, cuando Juana quedó encinta, se aseguró que el padre de la criatura era Beltrán de la Cueva a quien se atribuía ser, también, amante del monarca. 

Enrique quiso que esa hija, a quien apodaron como “Juana la Beltraneja”, fuera la reina de Castilla, y confinó a sus dos hermanos medios, los príncipes Alfonso e Isabel, que serían los herederos a falta de un hijo legítimo, en el castillo de Arévalo donde, acompañados de su madre, pasaron muchas necesidades por culpa del rey.

Fue creciendo en Castilla el descontento por la pobreza a que se había llegado por el pésimo gobierno de Enrique, y por el dominio que ejercían sus favoritos ante un rey incapaz e inmoral. Y fue surgiendo la figura de la joven Isabel como la posible heredera, a pesar de que ella no aceptaba actuar contra el legítimo monarca. 

El príncipe Alfonso murió de manera inesperada, de suerte que sólo sobrevivía Isabel como posible heredera del reino de Castilla. Y al morir Enrique IV (a quien se le dio el remoquete de El Impotente), fue aclamada en Segovia por multitudes que presenciaron su coronación pública.
Isabel inició su reinado con muchas dificultades por la ruina que dejó su antecesor y por los ataques de Portugal que quería apoderarse de Castila. En contra del querer de Enrique, su medio hermano, ella se había casado con el heredero del trono de Aragón, el príncipe Fernando, quien fue su apoyo permanente durante todo su brillante gobierno.

Las características sobresalientes de la reina Isabel son su valentía, su fortaleza, su voluntad visionaria y su piedad. Siempre acudió a la oración y a la reflexión en los momentos de triunfos o derrotas. 

Con la reina Isabel se inició el Imperio Español que duró cien años y abarcó buena parte de Europa, las Américas y Filipinas. A su lado estuvo su gran consejero, el Cardenal Mendoza, que la orientó con buen criterio. Después de la derrota de los moros en su último territorio, el Reino de Granada, Isabel se ocupó en organizar sus dominios; adoptar la legislación a los tiempos que vivió; dictar las leyes de indias; y sancionar a los corruptos, principalmente.

Se puede asegurar que cuando un país llega hasta el fondo de su degradación, surge siempre alguien capaz de sacarlo de ese abismo y conducirlo por la vía del progreso. No hay mal que dure cien años….

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