El Día del Idioma se celebra 23 de abril desde la administración del expresidente Alfonso López Pumarejo (1934-1938), para conmemorar el fallecimiento de Miguel de Cervantes Saavedra, autor de la novela El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha. Aunque en realidad su fallecimiento fue el 22 de abril, pero así quedó establecido. La fecha del 23 de abril coincide con el nacimiento y muerte de William Shakespeare, por lo que también se celebra el Día de la Lengua Inglesa en las Naciones Unidas.
¿Por qué es importante el Día del Idioma? Para promover el uso correcto del idioma, para destacar la diversidad cultural y lingüística de la comunidad hispanohablante global, para rendir homenaje al legado de Miguel de Cervantes Saavedra y su contribución a la literatura universal. Repasemos algunos apuntes relativos al idioma:
1. Don Miguel Antonio, que, si en su juventud había hecho su tarea monumental, se fue latinizando más día a día, a punto de que no quería escribir en las últimas épocas, hasta para las cosas familiares, sino en su amada lengua virgiliana. Eran los tiempos en que el Partido Conservador estaba todavía dividido en dos facciones, la nacionalista y la histórica, que se abominaban cordialmente. Alguna vez sus hijos le preguntaron la causa de estar escribiéndolo todo en latín, y Caro contestó: «Escribo en latín para que no me entiendan los históricos». Sobre los gobernantes latinistas es inolvidable la frase de Antonio José Restrepo, pronunciada durante la administración del General Reyes: «Bendito sea Dios que tenemos un presidente que no sabe latín». Pero con lo que no contaba Restrepo era con que después habrían de venir don Marco Fidel Suárez, Miguel Abadía Méndez, Darío Echandía, Alfonso López Michelsen, Belisario Betancur Cuartas y una pléyade de estudiantes de la Universidad Externado, a quienes recientemente les escuché una conferencia en la Mansión Kopp, en Bogotá. Recomiendo el libro “El latín en Colombia. Bosquejo histórico del humanismo colombiano”, de José Manuel Rivas Sacconi. El latín estuvo vigente en Colombia desde la época virreinal hasta mediados del siglo XX.
2. Dicen que alguna vez el rey Carlos V dijo que usaba el italiano para hablar con las mujeres, el alemán para hablar con su caballo y el español para hablar con Dios.
3. Aún existe mucha discusión sobre el uso de la tilde en “solo” y “sólo”. Aunque la RAE aclaró el asunto, terminó diciendo: “Respecto de la tilde, dejará de usarse en la palabra «solo» incluso en casos de posible ambigüedad, como «voy solo al cine», aunque no se condenará si alguien quiere utilizarla”. Yo soy de los que “quiere utilizarla”, con fundamento en la frase: “Señores de la RAE: no es lo mismo «Estuve teniendo sexo sólo una hora» que «Estuve teniendo sexo solo una hora». Y sé de qué hablo.
3. Leí de una británica que vive en España que el verbo que más odia porque tiene muchos significados, contextos, sirve para todo y para los extranjeros es imposible dominarlo, es el verbo “quedar”: ese vestido te queda genial. El restaurante queda cerca. La cena te quedó perfecta. Hoy me quedo en casa. Su hija se quedó. ¿En qué quedamos?
4. El próximo viernes 24 de abril, a las 4:00 p.m., en la Academia de Historia celebraremos el Día del Idioma con un recital poético. Abierto al público.
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